RELATOS ERÓTICOS
54.2K subscribers
71 links
Download Telegram
Aunque pueda parecer exagerado…, no lo es lo mas mínimo…, mi hija disfruta de todos esos orgasmos en las dos horas que vienen durando nuestros encuentros…

Durante la primera hora…, prácticamente no paramos ni un momento…

Lo vivimos con una intensidad que a nosotros mismos nos resulta realmente increíble…

Pero ya sabemos que… es así…. y también sabemos que solo puede ser así…, por el amor y la pasión que sentimos el uno por el otro…

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥10932👍22🤯2
Mi padre me convirtió en una ninfómana

Yo estaba acostumbrada a oír a mis padres teniendo relaciones, porque mi padre es muy bruto y mi madre muy escandalosa.

Mi padre trabajaba de turno de tarde noche como vigilante en unos grandes almacenes.

Entraba a las 4 de la tarde y salía a las 12 de la noche, llegaba a casa ya cenado, porque cenaba en su trabajo, se metía en la cama, despertaba a mi madre y se la follaba sin ningún tipo de miramiento.

Mi madre se había acostumbrado y por los gemido que daba se ve que lo disfrutaba.

Yo también me había acostumbrado y lo veía como algo normal, luego se hacía el silencio y nos dormíamos los tres.

A veces mi padre se quedaba tomando algo con algún compañero y llegaba más tarde y con alguna copa de más, pero se follaba a mi madre igual, pero siendo aún más escandaloso.

Aquella noche fue una de esas veces, pero cuando terminaron y yo me iba a dormir de nuevo, me di cuenta que mi padre se había dejado dada la luz del pasillo y como dormimos con las puertas abiertas por el calor, pues me di cuenta y me levanté a apagarla.

Cuando pasé por delante de la puerta de su dormitorio miré hacia dentro por pura curiosidad y con la luz que entraba del pasillo pude ver el espectáculo que tenían mis padres montado.

Los dos estaban desnudos tumbados encima de la cama, esto era normal, porque era verano y hacía mucho calor, pero lo que llamó mi atención fue, que mientras mi madre dormía de lado y medio encogida, mi padre estaba tumbado de espaldas y totalmente despatarrao, con sus piernas muy abiertas y esto hacia que fijándome ya un poco más, se vieran sus enormes testiculos colgando y su verga descansando sobre la mata de pelos de su pubis y aunque estaba flácida tenía un buen tamaño.

No sé que me pasó en ese momento, pero me quedé allí parada mirando aquel espectáculo, centrando toda mi atención en los atributos masculinos de mi padre.

Sin apagar la luz del pasillo entré en el dormitorio y me acerqué a la cama por la parte de mi padre, que roncaba como un tronco, mi madre estaba vuelta hacia el otro lado.

Primero miré detenidamente tanto la verga como los testiculos de mi padre, tenía el capullo a medio sacar y sus testiculos estaban separados el uno del otro colgando,

apoyados en la sabana.

Aquella visión causó un efecto de atracción en mi, que me impedía salir del dormitorio, tenía que hacer algo, tenía que tocarlo.

Y lo hice, primero con una mano cogí su verga y tirando suavemente de su piel, logré sacar totalmente su capullo.

Hice un ligero movimiento de subir y bajar la piel y aquello empezó a enderezarse y endurecerse.

Con mi otra mano cogí uno de sus testiculos que casi no me cabía en la mano y lo apreté suavemente, estaba muy caliente y su verga se puso más dura y más grande.

Seguí meneando su verga despacito y acariciando sus testiculos alternativamente y su verga pareció que cobró vida, porque se puso totalmente dura y enorme.

Su capullo cogió un color rojo brillante y parecía que iba a explotar.

Yo ya no pensaba con la cabeza, me estaba dejando llevar por mis instintos, así que hice lo que mis instintos me decían que hiciera, acerqué mi boca, saqué mi lengua bien ensalivada y le dí unos lametones en el brillante capullo.

Como mi padre seguía roncando, abrí mi boca y metí todo su enorme y brillante capullo dentro de ella, apenas me cabía, y empecé a chuparlo, metiendo y sacándolo de mi boca y jugando con mi lengua.

Cuando llevaba un rato así, estaba tan excitada que no me di cuenta que mi padre había dejado de roncar, yo estaba a lo mio, cuando de pronto siento que mi padre agarra mi cabeza con sus dos manos y empieza a movermela hacia abajo y hacia arriba, con su verga metida dentro de mi boca.

Como yo se la tenía cogida con una mano, impedía que me la metiera muy adentro, pero en cada bajada casa vez me entraba más.

Yo ya no se la podía chupar, así que apretaba mis labios y movía mi lengua, dejando que mi padre me follara por la boca, que era lo que realmente estaba haciendo.
🔥170135👍100🤯7🥰2
Yo sabía que en cualquier momento se iba a correr y que tal como me tenía cogida la cabeza no me iba a poder retirar, así que me predispuse para tragarme toda la leche que mi padre soltara en mi boca.

No tuve que esperar mucho tiempo, porque, no había terminado de pensarlo cuando mi padre empezó a descargar el contenido de sus enormes testiculos en mi boca.

Yo fui tragándome todo lo que podía, pero en esa posición, mucho salía de mi boca y escurrida por la mano con la que se la tenía agarrada.

Cuando terminó de correrse soltó mi cabeza yo seguí chupandosela un poco más, luego

lami mi mano, para limpiar toda la leche que había caído sobre ella, solté su verga y por primera vez fui consciente de que mi padre estaba despierto, mire su cara y vi que me estaba mirando sonriendo.

Yo, sin decir nada, salí rápidamente del dormitorio, apagué la luz del pasillo y me metí en mi cama, donde tuve algo parecido a un orgasmo de lo excitada que estaba.

No me podía creer lo que había pasado,

¡Se la había chupado a mi padre!!! Bufff

Y me había gustado mucho, tenía una verga grande y unos testiculos enormes.

Con estos pensamientos y lo excitada que estaba, no sabia el tiempo que había pasado desde que me metí en mi cama, hasta que sentí que alguien había ido al baño.

Quien fuera había vuelto a encender la luz del pasillo y cuando mire hacia mi puerta vi la silueta de mi padre desnudo entrando en mi dormitorio.

Yo estaba tumbada con tan solo las bragas puestas, que es como duermo habitualmente en verano, el entró y si decir nada me agarró por los pies y tiró hacia abajo de mi, hasta que mis piernas quedaron colgando de la cama, ahí agarró mis bragas por el elástico, tiró de ellas y me las quitó.

A continuación se agachó, se puso de rodillas, abrió mis piernas, metió su cabeza entre ellas y comenzó a comerme mi coñito.. Uffff... Yo no me lo podía creer.

Metía su lengua, me chupaba, me lamia y con lo excitada que yo ya estaba, al poco tuve un orgasmo y me corrí en su boca.

El se tragó y chupó toda mi corrida, luego se puso de pie, me empujó un poco hacia arriba, abrió mis piernas, sujeteandolas con sus brazos y por un instante pude ver como dirigía su enorme verga totalmente tiesa hacia mi coño.

Senti como me metía un trozo y luego dio un empujón y me la metió entera hasta dentro.

Sentí un dolor muy fuerte, grité y le dije que me dolía mucho, a lo que el me dijo:

- Callate y no grites, putita, que enseguida te dejará de doler.

Ahí empezó a moverse, al principio despacio, metiéndomela y sacándomela casi entera, para volvermela a meter de nuevo.

A mi se me fue pasando el dolor y en cuanto vio que me relajé, empezó a follarme más rápido y yo empecé a sentir un placer que hizo que tuviera un orgasmo.

El siguió follandome ya sin contemplaciones y yo seguía teniendo una especie de orgasmo continuo, hasta que de pronto me la sacó, me soltó y se puso de pie, yo resbalé hasta quedar sentada en el suelo con mi espalda apoyas a en la cama.

Mire hacia el y vi que tenía su verga cogida con una mano meneandosela muy rápidamente, apuntando directamente a mi cara.

En ese mismo momento comenzó a correrse, lanzando su semen contra mi cara y contra mis tetas.

Yo reaccioné abriendo la boca, intentando que me entrará en ella, pero además en un gesto de auténtica locura agarré sus testiculos, el soltó su verga, yo se la agarré con mi otra mano y tirando de ambas cosas lo acerqué más a mi, me la metí en la boca y terminé de tragarme sus últimas escurriajas, luego con una excitacion incontrolable, sin soltar su verga, comencé a chuparle sus testiculos.

Finalmente, igual que había llegado, mi padre salió de mi dormitorio y yo me quedé allí, sentada en el suelo con parte de su semen escurriendo por mi cara y por mis tetas y todavía muy excitada.

Me levanté cogí unos pañuelos de papel y me limpie la cara y las tetas, después con otro pañuelo me limpie mi coñito y lo saque manchado de sangre.

Recogí también lo que había caído al suelo y vi que por suerte no habíamos manchado la sabana.
133🔥109👍86💯3😁2
Luego me puse las bragas con una compresa ligera, por si seguía manchando, me tumbé en la cama y empecé a repasar lo que había pasado.

Yo se la había chupado a mi padre, lo había despertado y calentado y el había venido a mi dormitorio me había desvirgado, me había follado y cuando vio que iba a correrse me la sacó y se corrió fuera, para no correr el riesgo de embarazarme.

¿Y ahora que? Porque mi padre seguro que iba a querer seguir follandome y desde luego yo, ya una vez desvirgada y viendo lo mucho que me habia gustado quería repetir, pero el riesgo de un embarazo estaba ahí, porque si mi padre no era capaz de parar y se corría dentro de mi me podía embarazar y eso sería un gran problema para todos.

Con estos pensamientos y el cansancio acumulado me quedé dormida.

Por la mañana, cuando coincidimos desayunando los tres, hablamos de las cosas normales y ni mi padre ni yo dijimos ni hicimos ningún gesto que nos pudiera delatar delante de mi madre.

La sorpresa me la llevé cuando salió mi padre a hacer unas gestiones y nos quedamos solas mi madre y yo.

Va y me dices:

- ¿Que tal estas?

Yo sin saber por qué me hacía esa pregunta la respondí:

- Estupendamente mamá ¿Porque?

Entonces ella ya fue al grano:

- Pues porque va a ser cariño, porque sé que el bruto de tu padre te desvirgó anoche.

Yo me quedé de piedra... ¡Mi madre lo sabía!, cuando me tranquilice un poco la dije:

- Lo siento mamá, no sé que decirte, pero ¿Como lo sabes?

- Pues porque te oí gritar y vi que tu padre no estaba en la cama y yo sabía que lo haría en algún momento, se lo he preguntado esta mañana y me lo confirmó y tambien me dijo que no me preocupara que tu estabas bien y que se había corrido fuera.

Yo después del susto inicial me tranqilicé y aunque no entendía nada, pensé que si mi madre lo sabía y me estaba hablando así sería porque no la había sentado mal que hubiéramos follado mi padre y yo.

Y con esa idea la dije que la agradecía su comprensión y la pregunté que que iba a pasar de ahora en adelante.

Y su respuesta, aunque me sorprendió, también aclaró todas mis dudas.

Me dijo que mi padre era un obseso, que tenía que follar todos los días, que a ella la tenía agotada, que le había dicho que la tenía que dejar descasar, que el la había dicho que si ella no le daba el sexo que el necesitaba que lo buscaría fuera de casa y que ella le había dicho que porqué lo iba a buscar fuera si lo podía tener sin salir de casa, pensando claramente en mi.

Que mi padre la había dicho que él estaría encantado de follar conmigo, porque si no lo hacía él, lo haría cualquier salido en cualquier momento, pero que no creía que yo quisiera follar con el.

Y siguió diciendome que con mi comportamiento de anoche se lo había puesto a huevo y decidió follarme sobre la marcha, porque ya no tenía ninguna duda de que si iba a querer follar con el.

Yo estaba alucinada por lo que estaba escuchando por boca de mi madre...

Resulta que yo estaba preocupada porque de alguna manera había hecho que mi padre la engañara conmigo y resulta que era ella, mi madre, la que le había propuesta a mi padre que follara conmigo, para dejarla descansar a ella..

¡¡Joderrrrr!!

Menos mal que a mi me había encantado que mi padre me follara y ahora ya, además sabía que podría follar con el cuando quisiera, sin ningun problema.

Una vez asumido todo lo que me había dicho mi madre y estando totalmente de acuerdo en seguir ayudándola, follando con mi padre para que ella pudiera descansar algo me fui a lo práctico y la dije:

- Muy bien mamá, pues por mi encantada de poderte ayudar en esto, pero que vamos a hacer para que mi padre no ne embarace, porque no creo que el quiera follar con preservativos.

A lo que ella me respondió:

- Pues lo más seguro es ponerte un DIU en cuanto se pueda y mientras tanto ya le he dicho a tu padre que si no quiere usar preservativos que tendrá que correrse fuera o bien hacerte sexo anal, que por ahí puede correrse sin problema.

- ¿Sexo anal?, pero eso debe doler mucho.
123🔥87👍73🥰1💯1
- Solo te dolerá las primeras veces, pero luego te va a gustar, ya lo veras, además te voy a dar un lubricante muy bueno para que te lo des las primeras veces, porque luego ya no te hará falta.

Cuando regresó mi padre, mi madre le contó lo que habíamos hablado y el solo me dijo que esa misma noche probaríamos lo del sexo anal, que me pusiera bien de lubricante, porque, ya me había desvirgado por delante y ahora me iba a desvirgar tambien por detrás y añadió que seguro que me iba a gustar, porque era una putita muy caliente.

Yo esas palabras, más que un insulto me las tomé como un elogio, porque eso era señal de que le había gustado mi actuación de anoche y yo había descubierto que me gustaba el sexo duro que el me había dado.

Y esa noche cuando llegó a casa, en vez de ir al dormitorio de mi madre fue directamente al mio.

Yo lo estaba esperando preparada, me había puesto bien de lubricante en mi ano y siguiendo los consejos de mi madre me había estado metiendo un consolador de gran tamaño que ella me había prestado, me lo metía despacio y lo dejaba dentro un rato para que mi ano se dilatara, lo sacaba y lo volvía a meter, así que cuando llegó mi padre ya había conseguido una buena dilatacion.

El siguiendo su estilo fue directo al grano, me pidió el lubricante y me dijo que me pusiera de rodillas al borde de la cama.

Me dio más lubricante y tambien se dio el en su verga que ya la tenía totalmente dura, al vérselas me dio miedo, porque me apareció aún más grande que la noche anterior.

Se sitio de pie detrás de mi, puso la punta de su verga en la entrada de mi ano y ayudandose con una mano, empezó a intentar traspasar mi esfinter, cosa que consiguió después de varios intentos.

Cuando me metió su cabezota a mi me dio como una punzada de dolor muy fuerte y se lo dije:

- Papá, me duele mucho.

A lo que el sin moverse me dijo:

- Aguanta, que se te pasará en cuanto se acostumbre, voy a ir despacio, pero tienes que aguantar, porque no voy a parar.

Yo ya resignada empecé a jadear para no gritar.

El me metío otro trozo y volví a sentir la misma punzada de dolor, pero no grite, solo jadeaba más fuerte.

Y así siguió metiendomela poco a poco hasta que me la metió entera.

Sentí como sus testiculos chocaron con mi trasero y supe que ya la tenía toda dentro.

Seguía sintiendo dolor, pero soportable, era como si me estuviera haciendo efecto una anestesia local.

El lo dejó dentro un buen rato, mientras me acariciaba la espalda y sobaba mis tetitas.

Yo me había ido relajando y mi amo tambien y terminó aceptando lo que tenia dentro.

Ahí mi padre me la sacó totalmente, me echó un poco más de lublicante, volvió a ponérmela en la entrada y como antes, ayudandose con una mano, volvió a traspasar mi esfinter, me dolió, pero mucho menos que la primera vez.

Me agarró con sus dos manos del culo y de un solo empujón me la metió hasta dentro, yo no lo esperaba y di un grito, pero más por la sorpresa que por el dolor, porque aunque me dolió era un dolor soportable y en cuanto mi padre empezó el mete y saca se me pasó y en cuanto empezó a follarme empecé a sentir un placer distinto al que sentí cuando me folló por la vagina y al rato tuve mi primer orgasmo.

El al sentir las contraciones de mi ano, que son mucho más fuertes que las de la vagina, aceleró sus penetraciones y en pocos minutos comenzó a correrse.

Como aquí no tenía que sacármela, siguió follandome mientras se corría y yo al sentir el calor de su semen, continué también con mi orgasmo... Uffff

Despues de correrse siguió follandome mas despacio durante un rato, hasta que se le aflojó y me la sacó.

Al sacarmela salió un chorro de semen de mi ano... Ufff

Mi padre me acababa de desvirgar también por el culo.

Luego de un rato de descanso me folló también por la vagina y como se acababa de correr fue una buena follada con varios orgasmos por mi parte y cuando me la sacó para correrse yo se la pillé y se corrió en mi boca, mientras yo le apretaba los testiculos, como si lo estuviera ordeñando... Uffff
🔥112107👍95🤯4💯2
A partir de ese día follabamos todos los días de la misma manera, porque era como más disfrutabamos los dos, primero me follaba por el culo, se corría dentro, descansabamos y después me follaba por la vagina y terminaba corriendose en mi boca o en mi cara si no llegaba a tiempo de metermela en la boca.

Cuando finalmente pudieron ponerme un DIU se olvidó de mi culo y me follaba y se corría en mi coño, que era lo que más le gustaba, aunque el culo también lo usaba de vez en cuando y mi boca, porque también me follaba y se corría en mi boca mientras yo ordeñaba sus testiculos.

Y mi madre tan feliz y tan contenta, se la follaba también de vez en cuándo, pero solo de vez en cuando, porque mi padre me prefería a mi y a mi me encantaba que me follara a lo bestia como era su estilo.

Un día, que no estaba mi madre, porque se había ido al pueblo a ver a su madre, se presentó en casa con su hermano (Mi tío), los dos bebidos.

Sin darme ningún tipo de explicación me llevó al dormitorio, me desnudarnos entre los dos, se desnudaron ellos y comenzaron a besarme y sobarme los dos, por todo mi cuerpo.

Yo no decía nada, solo les dejaba hacerme de todo y me dispuse a disfrutar, dos hombres totalmente salidos para mi sólita ummmm...

Mientras uno me besaba metiendome su lengua hasta dentro, el otro me comía el coño.

Sus bocas olían a alcohol sus cuerpos a sudor, pero a mi me encantaba todo lo que me hacían.

Mi tío me la metió y comenzó a follarme por el coño, mientras mi padre me follaba por la boca.

Los dos se corrieron casi a la vez y yo me trague toda la leche de mi padre por la boca y la de mi tío por el coño.

Cuando mi tío me la sacó, se la empecé a chupar y en cuanto se le puso dura, me monté sobre el y empecé a cabalgar lo, con su verga clavada otra vez en mi coño.

En esa posición llegó mi padre por detrás y despues de muchos intentos consiguió metermela por el culo y empezaron a follar e los dos a la vez.

No conseguían coordinar sus movimientos, pero yo tuve un increíble orgasmo sintiendo sus dos veras dentro de mi.

Mi padre me la sacó del culo y se puso de pie delante mio y yo comencé a comerme sus testiculos, mientras seguía cabalgando a mi tío... Uffff

Asi estuvimos durante más de tres horas.

Ellos se corrieron en todas las partes de mi cuerpo y me bañaron en leche por dentro y por fuera y yo no sé los orgasmos que tuve, pero no quería parar.

Cuando ellos ya no podian más, yo se la seguía chupando a los dos, hasta que no les dejé ni una gota de leche en sus testiculos.

Al día siguiente el primero que se despertó fue mi tío y a mi me despertó porque me la había clavado y me estaba follando casi sin fuerzas y no fue capaz de correrse.

Yo me fui a la ducha, porque tenía todo mi cuerpo cubierto de semen.

Ahí en la ducha, mientras caía el agua sobre mi cuerpo, pensé en lo que había pasado y llegué a la conclusión que era una auténtica ninfomana, porque solo quería tener sexo, cuanto más fuerte mejor.

Y en eso es en lo que me ha convertido mi padre, en una insaciable ninfomana.

Ahota ya tenía también a mi tío para follar, pero no descartaba tener algún otro macho más para satisfacer mi insaciable necesidad de sexo.

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥193👍158154😈11🤯5
Mamá: cumpliendo la fantasía

Me llamo Adrián. Tengo 24 años y vivo desde que tengo uso de razón en una preciosa zona costera de España junto a Diana: mi madre. Soy deportista, me encanta ir al gimnasio y cuidarme para estar en forma. Gracias a ello, tengo un físico relativamente fuerte y definido. Trabajo como administrativo en una empresa de mi pueblo.

Diana, la mujer que me dio la vida, tiene 49 años. Trabaja como oficinista en un banco. Estuvo varios años casada con mi padre (su primera pareja), con quien no tengo relación desde que tengo unos 13-14 años porque le pareció buena idea irse con otra mujer y dejar tirada a mi madre cuando yo era bastante pequeño. También e destendió bastante de mí, solo le veía ocasiones puntuales durante el año hasta que me harté y decidí cortar todo tipo de relación con él.

Ella llegó a tener dos relaciones de unos dos-tres años de duración con otros dos hombres, pero nunca llegaron a vivir en nuestra casa y por motivos de la vida acabaron mal. Ese hecho muy probablemente hizo que mi madre y yo siempre hayamos sido confidentes y amigos, no tanto una relación familiar tradicional, al haber estado juntos y ser el único apoyo mutuo cercano durante toda la vida. Nos contamos absolutamente todo: desde problemas hasta líos sexuales, con plena confianza y sin escatimar en detalles. Desde hace 6 años, hace vida de soltera, aunque queda con hombres de forma bastante esporádica.

Siendo objetivos, es una mujer que está muy buena. Es la definición perfecta de "MILF", como la llaman los cabrones de mis amigos que recurrentemente me hacen bromas de lo que les gustaría follarse a mi madre. Piel y cabello moreno, con una cara perfecta y de mujerón atractivo, transmitiendo la personalidad arrolladora de poder llevarse a cualquier hombre. Para mí, lo más destacable es que tiene unas grandes tetas (que he podido ver sin barreras al descubierto cuando vamos a la playa o las veces que se cambia delante de mí) que no solo es que sean grandes y bien mantenidas para sus casi 50 años, sino que también son bonitas. Estéticas y 100% naturales. Además, el hecho de que vivamos en una zona calurosa hace que casi todo el año vaya con ropa corta y prendas escotadas, lo que hace que sus atributos físicos no pasen desapercibidos para nadie. Incluso para mí.

Sinceramente, siempre había visto a mi madre como mi madre hasta que llegó la adolescencia. Fue cuando mis colegas empezaron a hablarme de ella en términos sexuales, haciendo referencia a sus tetas, a que estaba buena y a que darían lo que fuera por follársela. Eso trajo consigo varias peleas de chaval con los que se pasaban de bocazas, pero también despertó en mí una fijación diferente por mi madre. Empecé a verla a ojos de ser una mujer. La espiaba en el baño o cambiándose, y poco a poco notaba que cada vez me atraía más. Hasta que llegó el día en el que me empalmé. Semanas después, con unos 15 años, me hice la primera paja pensando en mi madre uno de esos días en los que la había visto desnuda.

Masturbarme pensando en ella se convirtió en algo habitual en aquella época. Llegué a sacarle fotos y vídeos a escondidas desnuda mientras salía de la ducha o se cambiaba, muchas veces de dudosa calidad porque los nervios de ser descubierto me traicionaban. Como en esa época coincidió que tenía pareja, llegué a espiarla las contadas ocasiones que se lo traía a dormir a casa por si les pillaba follando. Una vez les escuché, pero me faltó el valor para abrir la puerta con sigilo.

Con 17 años, perdí la virginidad y empecé a tener sexo de forma habitual con la que era mi pareja. Mi activa vida sexual, que seguía estando activa hasta en los intervalos que he estado soltero, hizo que mi nivel hormonal disminuyese y dejase durante años de fantasear con mi madre. Pero desde hace unos meses, eso cambió.
👍121100🔥63🤯8❤‍🔥5
Estuve con una chica más de dos años y la cosa acabó muy mal: toxicidades, infidelidades por ambas partes, rupturas y vueltas continuas... Hasta que decidí cortar por lo sano hace casi un año. Me dejó tan tocado esa relación que preferí no tener contacto con otras mujeres por miedo a volver a pasar por algo similar. Fue en ese proceso cuando recuperé la atracción sexual por mi madre. Sabía que era la única mujer en la que podía confiar. Además, la muy cabrona había ido a mejor con los años, como el buen vino.

En mi adolescencia solo me limitaba a masturbarme pensando en ella sin la mínima intención de pensar en que pudiese tener sexo con ella. Pero ahora eso no me bastaba. Yo fantaseaba continuamente en poder follar con ella aunque fuera una única vez, para tener esa experiencia y poder llevármela a la tumba. Además, me veía capaz. Siempre me había hablado en confianza de que si estaba muy bueno, por qué no habría por ahí otro como yo, que si no fuera mi madre, que quien tuviese 25... Pero nunca di el paso porque no se presentó la ocasión.

Los fines de semana, ella y yo teníamos la costumbre de hacer algún plan juntos. Uno de esos findes, un viernes, tocó una acampada de noche en una zona de monte que conocía y donde nunca iba absolutamente nadie, un plan que nunca habíamos hecho juntos. Yo había estado ahí muchas veces con mis exnovias y era una zona más que tranquila. Sin gente, móviles ni cobertura a internet, perfecto para desconectar.

Una acampada no es realmente una acampada si no vas con el suficiente alcohol como para echarte unos buenos tragos y la comida necesaria para durar al menos dos días al aire libre, por si hubiese contratiempos. Con esa idea, fuimos al supermercado y compramos una botella de ron con refresco y alimentos varios. Subimos a casa, preparamos las mochila, la ropa, los sacos de dormir y la tienda de campaña y nos fuimos de camino al monte sobre las cinco de la tarde para llegar con tiempo de asentarnos y que no oscureciese por completo.

Ese plan salió exitoso. Tuvimos todo listo sobre las 7:30, y empezamos a charlar, jugar a la cartas, picotear algo de comer y beber alguna que otra copa. Poco a poco empezó a anochecer y con ello llegó el frío. Lo que no tuvimos en cuenta fue que, aunque fuese una época en la que hacía bastante calor, allí arriba por las noches apretaba de una forma increíble el frío. Nos confiamos y pensamos que no sería para tanto. También nos enteramos al día siguiente volviendo a casa de que esa zona presentaba una semana de temperaturas más bajas de lo habitual. Para colmo, caímos en que no habíamos dejado los sacos de dormir en la entrada de casa. Os podéis imaginar la situación.

Muertos de frío, cerramos por completo la tienda de campaña para buscar almacenar el calor. Como ni esa solución ni la de ponernos los abrigos y sudaderas que habíamos traído surtía efecto, creímos que la única forma viable de subsistir sin tener que volver a hacer un largo camino andando hacia el coche de noche era subir el nivel de alcohol. Y así lo hicimos. Jugando a los típicos juegos de preguntas y respuestas, nos bajamos todo lo que quedaba de botella (más de tres cuartos) en algo menos de una hora.

Ni ella ni yo estábamos acostumbrados a beber tantísimo, yo siempre que salgo toco a botella por cada 4 amigos. El nivel de alcohol en sangre y algunas preguntas que nos estábamos haciendo provocó que yo comenzara a ponerme cachondo. Como ya sabíamos tanto el uno del otro, el nivel de las preguntas era, por ejemplo, adivinar exactamente con cuántas personas habíamos follado cada uno. El que estuviera más lejos de acercarse a la cifra, bebía. Le gané. Ella dijo que yo había estado con 15, y yo dije que ella había estado con 20. Me tocó beber. La realidad era que ella había estado con 10 y yo con 13. Le pregunté que cómo era posible, si estaba buenísima y había pasado mucho años soltera. Me contestó que por eso mismo, que no todos iban a tener la suerte de poder follar con ella.
104👍82🔥63😈8🤯6
El tipo de conversaciones que estábamos teniendo hizo que mi nivel de excitación fuese subiendo cada vez más y más. El grado de borrachera que llevábamos nos animó a acostarnos e intentar dormir un rato para que se nos pasase, a lo que acepté, aunque me hubiese quedando horas conociendo los detalles más íntimos de la vida sexual de mi madre. Intentamos cubrirnos de las capas más cómodas para poder dormir bien, sin frío y sin saco. Ninguno atinábamos de la cantidad de alcohol que teníamos encima.

Al quitarse el sujetador, como no podía hacerlo con la ropa encima, no tuvo más remedio que pedirme que la sujetara el resto de la ropa hacia arriba para poder maniobrar. El sujetador cayó hacia atrás y quedaron al descubierto sus tetas a un palmo de mi cara. Nunca habían estado tan cerca. Exclamé un "hostia" a lo que mi madre respondió mientras se volvía a acomodar toda la ropa:

¿Con 13 tías y te sorprendes de ver unas tetas?

Pero coño, es que estas son...

¿Qué son?

Muy distintas al resto.

Se echó a reir.

Vamos, que no has estado con chicas con las tetas grandes, ¿no?

Sí, sí, pero que estas son... Yo que sé, impactantes, bonitas.

¿Te las enseño un poco más? ¿Las quieres tocar?

Antes de que ni siquiera pudiera pronunciar una palabra, respondió:

Es broma, cabezón. Anda que no habrás tocado ya y visto. Son unas tetas más, solo tetas. Muy bonitas, te doy la razón. Pero tetas sin más.

Si, si. Tetas, tetas.

Venga, vamos a dormir.

Ni el alcohol ni el calentón que llevaba encima hizo que no se notase el frío. Mamá se pegó a mi en busca de calor, y lo que se encontró al juntarse en exceso fue mi polla con una erección que jamás había sido así de fuerte. Al rozar su culo, se alejó poco a poco. Segundos después, sin embargo, juntó su culo junto a mi polla y empezó a moverse. Paró otros segundos y volvió a la carga de nuevo para notarlo chocando junto a sus nalgas.

La situación me hizo ir a tocarle con un movimiento suave las tetas. Metí la mano por debajo de su nido de ropa, llegué a uno de sus pechos y empecé a agarrarlo fuertemente durante unos segundos. Hasta que me quitó la mano a la frase de "ya llegaste al tiempo máximo permitido de tocar". Ella, sin embargo, alcanzó a meter la mano en mi pantalón. Me acarició los huevos y, sin perder tiempo, fue directa a agarrar mi polla.

Despojándome de calzoncillos y pantalones y bajándolos de altura, me sacó la polla, se lamió la palma y los dedos de la mano y empezó a masturbarme. Mi madre estaba haciéndome la paja más rica que jamás me habían hecho. La dulzura en los movimientos y la alternancia perfecta entre momentos de lentitud y de más rapidez evidenciaba que se le daba bien sacarle la leche a los tíos con los que había estado. Hoy ya podían ser 11.

Metí mi mano en sus pantalones con la idea de llegar a su coño y masturbarla como ella estaba haciendo conmigo. Casi cuando estaba a punto de acariciarlo con los dedos, cerró con fuerza las piernas y me dijo "zona prohibida". Volví a intentarlo una segunda vez y ahí no hubo ningún tipo de oposición. Bajé más sus pantalones y empecé a "follármela" con los dedos mientras ella gemía de placer, alternando con caricias a su clítoris. Sus gemidos me ponían más y más cachondo. Busqué la cercanía entre mi polla y su coño, llegando a intentar un amago de penetración, lo que también frenó con un "zona restringida". Siguiendo el mismo modus operandi, volví a acercarme de nuevo, pero me respondió con un "zona bloqueda, no se me folla el primer día". A esa negativa ya no respondí, entendiendo que no quería pasar esa línea hoy.

Seguimos con lo nuestro hasta que mi madre, apenas un minuto después, soltó un gemido más alto e interminable que hacía ver que había llegado al orgasmo. Segundos más tarde, yo acabé haciendo lo propio y echando en sus nalgas una cantidad de semen que ningún ser humano habrá echado jamás.

Alcancé a limpiar con una servilleta todo lo que pude y, acto seguido, nos fuimos a dormir después de haber incrementado significativamente nuestro nivel de calor.

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥
🔥169108👍89🤯11👎10
🔥28👍12🗿21
Alenté a mi novia a que chatee hot con otro

Ella es uruguaya y estaba en pareja con un tal Daniel hacía unos 8 años, flaco al que le metió los cuernos de mil maneras y cuando me contó puso como paliativo que era adicto al juego a sus espaldas y muy alcohólico. Pero la realidad es que Natalia es bastante trola.

Nos conocimos por Facebook. Al principio se hizo un poco la difícil, pero cuando amagué con cortar el tema aflojó. Ella, en su país, yo en Argentina así que empezamos a chatear y las charlas se ponían cada vez más calientes hasta que llego el tiempo de fotos, videos, audios, pedidos de ella a mí, pedidos míos a ella… Eso duró 2 meses hasta que justo tuve que viajar a Montevideo -ella es de Treinta y Tres- así que el día de mi llegada se tomó un bus nos encontramos en el hotel donde yo paraba y cogimos usando todas las fantasías y el morbo que habíamos creado durante los chats.

Yo le hacía preguntas mientras la bombeaba que la empujaban a confesar sus cosas sucias, de lo cornudo que hacía a Daniel, de lo puta que es. Natalia ardía y me contaba historias contestándome cada pregunta con historias muy zarpadas.

Al otro día volví a Mar del Plata y recibo un mensaje en el que me cuenta que se separó de Daniel y se había ido a vivir sola. La noté muy embalada, porque ya imaginaba una vida juntos y eso se plasmaba en los chats, en las charlas calientes por WhatsApp y arreglamos para que venga a visitarme cosa que hizo en poco más de un mes y la pasamos genial esos 3 o 4 días.

Claro, la relación a distancia, virtual, necesita motivaciones y ya no alcanzaba con mandarnos videos, fotos, audios, charlas, etc. Pero había que agudizar el ingenio para mantenernos calientes y motivados.

Más o menos al mes siguiente recordé su propia confesión: “soy retrola”, también los cuernos a su ex pareja y eso, sumado a que quería ponerle un escalón más a nuestros contactos virtuales calientes. Entonces ideé un plan. Si con Daniel, con quien vivía, Natalia no pudo contener su necesidad de ser infiel ¿qué me esperaba a mi viviendo en países distintos?

Puse manos a la obra creando una cuenta de Facebook con el nombre de Julián llenándola de fotos del mismo flaco -uno que encontré Googleando- con el perfil de hombre que más o menos era su tipo: barbudo, medio hippón y artista plástico. Le pedí amistad y esperé un par de días pero como no me aceptaba decidí dar un paso más hacia el desbarranco y una noche, mientras chateábamos, caliente le pregunté si eran muchos los hombres que le pedían contactarse. Me respondió que más o menos, pero no solía aceptar a nadie.

Y ahí di el paso “Se me ocurrió una idea bien sucia” le escribí en el chat. Intrigada me preguntó cual era a lo que le contesté “Fijate entre los flacos que solicitaron ser amigos, si hay alguno que te gusta, agregalo y chateá bien puta, bien zorra, hacelo calentar y me vas contando”. Se quedó perpleja por mi loca idea aunque reconoció que era caliente. “Total” me escribe “si el que acepto vive en Argentina no se corre ningún peligro ¿no?” demostrándome que el fato la excitaba. “Te voy a pasar la contraseña de mi cuenta así entrás y ves lo que hablamos y de paso me vas dando letra ¿te parece?”.

Acepté y al toque: ¡plin! Julián era amigo de Natalia así que abrí otro navegador con el que ingresé a su perfil mientras en el Chrome me logueé como Julián y sin esperar un minuto, le hablé como tal mostrándome muy interesado en que ella sea mi modelo para realizar unas estatuillas, invento que tenía ya preparado. “Hola, Natalia. Al fin me aceptaste. Te cuento que además de pintar también soy escultor y hace varios meses que tengo en mente crear una obra basada en la misma modelo, obra que consta de 7 estatuas de un metro de alto cada una con distintas poses de la musa inspiradora así que cuando vi tus fotos supe que había encontrado a la indicada”.
58👍53🔥9🤯3
Natalia me pregunta “¿Estás leyendo?” y la respuesta era obvia. “Si. Decile que te cuente más” le escribí empezando a empujarla mientras leo que ella teclea “Que halago, Julián. Contame más ya que es muy interesante y me dio curiosidad”. Así que desde la cuenta de Julián, escondido entre las sombras tiré toda la carne al asador. “Natalia. El tema es el siguiente. Vos tendrías que venir un fin de semana a mi estudio, queda en Caballito, Buenos Aires. Yo te tomaría la cantidad de fotos apropiadas de las cuales elegiría cinco para una parte de la obra” a lo que mi chica, intrigada, le escribe “¿Cómo? ¿No eran 7 las estatuillas? ¿Por qué cinco?” y en el traje de Julián le contesto “Claro.

En cinco de las 7 figuras estás vos sola. Por eso te dije que vengas todo un fin de semana. Viernes, sábado y domingo. Estaríamos los dos solos, desnudos los 3 días, tomando vino, mientras va creciendo la comunión entre el artista y su musa. Las otras 2 esculturas serían de ambos, vos y yo, besándonos teniendo sexo. Por eso fuiste a quien elegí: no encontraba quien me inspirara y a la vez me excitara hasta que di con tu perfil y te vi”. Natalia rápidamente me escribe “Amor. ¿leés? Este tipo es un desubicado. Recién empezamos a charlar y mirá con que propuesta me sale” a lo que yo respondo “Vida. ¿La idea no era que calentaras a un hombre?

Bueno, el chabón abrió la puerta para que entres” y como mi plan era que se mande con todo (ya que dudaba de su fidelidad a distancia ¿qué mejor que hacerla excitar virtualmente con otro, que complete su necesidad de ser infiel y que encima soy yo?) agregué “Seguile el juego, no recules, mostrate interesada y caliente”. Yo estaba seguro de que a pesar de sus palabras sobre la desfachatez de Julián toda la escena que le inventé bajo mi alter ego la había calentado. Me responde, decidida: “Ok. Se la voy a poner redura ¿A vos te calienta?”.

Y para que negarlo. Cuando se empezó a soltar, aunque su nuevo amigo era yo mismo saber que ella no lo sabía me daba un poco de celos pero saberla caliente con otro me excitaba así que le respondí rotundamente “Uff. Estoy al palo, Nati. Quiero leerte a vos, siendo su puta y seguro que me hago una paja”. “No me digas así, vida, que me estoy poniendo muy lubricada. Me estoy enchastrando. Ahí le escribo”. Y fue nomás.

Natalia: “Julián. Es muy osada tu propuesta y a la vez muy excitante ¿Cómo podría negarme ante semejantes elogios?”

Julián: “Uy, Nati. Yo sabía que eras la indicada, por eso te elegí”

Natalia: “¿Por qué soy una puta calentona? Mirá que mientras te leía me quité el vestido y estoy solo en tanga y con las tetas desnudas. Si seguís llenándome de morbo el cerebro esto termina en una tremenda paja, Juli” lo provocó y lo nombró con un cariñoso y compinche diminutivo.

Julián: “Nati, seguí por favor. Seguí, que ya la tengo dura, afuera y me la voy a sacudir para vos nombrándote. Así que si te vas a manosear, grabate con el celular y mandameló por favor. Eso si, hermosa. Decime Jules y no Juli porque así me decía mi madre que era francesa”.

Nati me habla a mi: “¿Que hago, amor? Estoy recaliente pero porque sé que vos estás mirando mientras me empujás y todo esto también te está calentando. Porque ¿te calienta la charla con Jules, cierto?”.

Yo: “Si, Nati estoy dándole y dándole a mi pija. Me pone hirviendo ver como mi chica charla sucio con otro. Y eso que no empezaste a mandarle ni fotos ni videos. Cuando lo hagas voy a explotar de calentura, te lo juro”.

Nati, a mi: “¿Sabés que acabo de descubrir? Yo, que fui infiel muchas veces o sea: engañaba a mis parejas por la espalda. Pero esto es muy distinto. Tu presencia lo hace novedoso es decir que si vos no estuvieses leyendo y yo sabiendo además que te calienta verme putaneando con otro quizás lo hubiera mandado al diablo. Así que, si te parece le voy a blanquear esto. El trato es este: él tiene que saber y aceptar que cada vez que chateemos vos tenés que participar porque es nuestro pacto y me doy cuenta que me afiebra más así que hacerlo de trampa. Ahí le hablo” dijo con total seguridad.
👍5035🔥16
Nati: “Jules. Estoy muy excitada por todo lo que me estás formulando pero tengo que decirte algo muy importante para que nuestras charlas continúen”.

Julián: “Estoy extremadamente caliente, Nati. Contame mientras me sigo sacudiendo mi tronco” le escribió (escribí) tratando de empezar a tener palabras en común entre ella y él (yo). “Tronco”. Así denominaríamos a partir de ese momento a mi pedazo de carne.

Nati: “¡Pará, que me voy a deshidratar! La verdad es que yo tengo pareja que vive en Argentina. A él se le ocurrió que te agregue y resultaste ser un demonio perverso y me encanta. Bah, nos encanta: mi chico no solo está leyendo todo. Me empuja constantemente a que me libere con vos y para vos es decir… tengo su permiso para ser tu puta pero él tiene que estar siempre participando. ¿Está claro?”

Y ahí, como Julián, contraataqué ya que personificado en otro podía ser posesivo, dominante, exigente.

Julián: “No, no, no, Nati. No acepto en lo más mínimo ese planteo. Esto es entre vos y yo, musa y artista, modelo y creador. ¿Qué tiene que hacer tu pibe husmeando conversaciones ajenas?” y redoblé la apuesta. “Encima que le gusta ser cornudo ¿también quiere ser voyeur? No. Si no arreglás esto para que hablemos en privado voy a optar por cortar el contacto”.

Nati: “Lo que te expreso, Julián es que sabiendo que él está mirando nuestra charla, para el lado que llevaste ese planteo de un fin de semanas solos, desnudos, vos y yo, cogiendo, tomándonos fotos, en tu taller en donde se debe oler el aroma a pintura, arcilla, madera, etc. (lo escribo y me sigo empapando la bombacha. Me la voy a sacar). Bueno repito. Sabiendo que mi chico está leyendo como otro tipo me hace calentar, me convierte en su puta y además me alienta a seguir hablándote me hace volar la cabeza mucho más que nada. Ya he sido infiel pero esto, de que mi pareja me ponga en las garras de un depredador como vos y mire excitado es lo máximo”.

Estábamos jugados. Y el juego empezaba a crear otros caminos. Instantáneamente me propuse la férrea intención de lograr que Julián convenza a Natalia para que acepte chatear a solas. Si lo hago, lo hago completo. Volviéndola tan complaciente con un amante virtual inexistente, los riesgos de que me cuerneé a la distancia se iban a reducir tremendamente. Julián va a ser posesivo y dominante.

Julián: “Entonces, mi querida, me retiro ya mismo. No me interesa para nada que el cornudo de tu noviecito (tenía que ser bien guacho para marcar la cancha y diferenciarlo de mi) esté pajeándose el manicito ese que debe tener mientras vos actúas de putona caliente”

Nati: “Jules” -arrancó como para bajarle la espuma- “No quiero que trates así a mi pareja por favor y mucho menos quiero que te vayas, al final ya venía la parte buena. Es más: mi chico acepta que me dedeé me grabe y te mande el video. No seas así de drástico. Yo estoy recaliente por vos y todo el morbo que creaste en mi cabeza pero también porque descubrí que me vuelve loca saber que mi novio está mirándonos celoso y afiebrado. Dale: hablame como vos sabés asi tendrás como premio tu video de tu musa toqueteándose mientras te nombro cuando acabo. ¿Si?”.

Julián: “No. Chau” le escribió (escribí) y me desconecté. Por unos segundos hubo “silencio” de mensajes. ¿Nati estaría desilusionada por mantener firme nuestro pacto? ¡En el momento en el que estaba por estallar, el tipo desaparece! Ese “silencio de chat” me pareció interminable.

Nati, a mi: “Bueno, me quedé caliente, vida. Pero el flaco este resultó ser tan pervertido como intolerante.”

Yo: “Bueno, Nati. Acabar vas a acabar. ¿Sabés cómo? Hablemos de Julián. De lo que te produjo toda esta situación. Él, vos, yo. Mi novia putaneando con un desconocido aceptando su proposición de pasar 3 días cogiendo encerrados”.

Nati, a mi: “Seguí, amor, seguí. ¡Cómo me calienta que vos me estés recordando que otro macho me invitó a cogerme, emborracharme, tomarme fotos desnuda, caliente, toda sudada con olor a sexo! Seguí, por favor, que me estoy re pajeando”.
👍4824🔥24🤯2
Yo: “¿Sabés como me excité viendo que mi chica aceptaba ser la puta de otro? A todo le decías que si, y te dejabas llevar por el macho dominador. ¿Te diste cuenta?”.-

Nati, a mi: “Ah! Acabo. Si. vida, no te lo voy a negar. Me recalenté con Julián, lo imaginé poniéndome “su tronco” como él lo llamó en mi concha, en mi culo, en mi boca. Sentir su semen de macho posesivo entrando en todos mis orificios. ¡Uf! Ese pibe me excita y mucho, amor, en 3 minutos me hizo empapar, te lo juro, Pero porque vos estás mirando: pensarte caliente y celoso ¡es lo más!”.

Si. Por el momento, ella seguía siendo leal a nuestro trato. Pero en mi cabeza, que empezaba a dividirse en dos, el plan de lograr que “Julián” la seduzca y excite tanto como para que Nati se corte sola estaba en marcha.

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥3620👍11👎3🤯2
Reclamé mi derecho para coger a mamá

Después de pasar varios días en la playa, donde descubrí que mi tío Alberto, hermano de mi papá se cogía a mi madre, regresé caliente como una locomotora y consideré que no era posible que a espaldas de mi padre otro disfrutara de ese hermoso bombón, porque el beneficiado debería de ser yo, por ser el hijo de ambos o como fuera, pero esa belleza tenía que ser solo mía.

Llegué a la conclusión que tengo más derechos que mi tío para comerme a esa bella mujer con sus hermosos senos y su depilado coñito.

Empecé a urdir un plan, no para desenmascararlos, sino para coger a mi madre que está bien sabrosa y con las hormonas aceleradas por mi edad, estaba harto de las pajas, deseaba comerle el coño, mamarle el culo y cogerla cuantas veces pudiera.

Comencé por pajearme en sus calzones para que se diera cuenta, al inicio no se si no se fijó o consideró prudente callar. Algunas veces me traje sus interiores y los dejaba llenos de semen en mi cuarto y ella cuando recogía la ropa sucia los encontraba, porque cuando buscaba en su cajón ahí estaban limpios.

No me decía nada, solamente la notaba nerviosa, me evitaba mirar a los ojos. Una mañana lluviosa decidí masturbarme en otro de sus calzones, aproveché que ella y papá dormían, entré a su cuarto a dejárselos sobre la bata que se pondría. Una vez que desayunamos y papá se fue a trabajar me retiré a mi cuarto, estaba tan caliente por lo que pensé en pajearme nuevamente.

Me desnudé y comencé a ver un video porno cuando de pronto se abre la puerta de mi cuarto cuando estaba sacando los primeros chorros de mi lechada. Mi madre quedó estupefacta de ver mi verga, más grande que la de papá y la de mi tío, eyaculando, se había acercado tanto que los primeros chorros le cayeron en las piernas, ya que iba con short. Se quedó muda y apenas alcanzó a decir “quiero hablar con…”. Estaba paralizada de la sorpresa a pesar que ya había visto infinidad de vergas, porque a mi padre le ponía los cachos como cambiarse de calzones, aunque a decir de ella, comenzó a “vengarse” cuando descubrió una infidelidad.

Una vez que se repuso de la sorpresa, volvió a decir que quería hablar conmigo. Le respondí que la escuchaba. Comenzó su discurso: desde hace varios días he encontrado mi ropa interior con restos de semen, de tu padre no es, entonces es tuyo. Hoy uno de mis calzones estaba sobre mi bata lleno de lefa. Quiero saber qué es lo que pretendes con esta actitud, antes de hablar con tu padre.

Mi respuesta fue: Madre, a tu edad eres un mujerón que cualquiera quisiera tener entre sus brazos, me consta que eres bastante activa sexualmente, igual a mi edad estoy que me sale leche por los poros. No te estoy haciendo ningún reclamo, no soy quién para hacerlo, pero de este pastel quiero mi parte y de ser posible preferiría comérmelo todo yo solo. Sé que has tenido muchos amantes desde hace tiempo y el último es mi tío Alberto. Los he pillado teniendo relaciones sexuales en la playa, no han tenido el cuidado, aunque pareciese que deseaban o tu deseabas que yo los observara.

Mi actitud de las últimas semanas de echarte mi leche en tus calzones es precisamente para que me voltearas a ver y poder decirte que quiero que seamos amantes, quiero ser yo quien disfrute a cualquier hora de tu cuerpo. A pesar de conocer tu secreto, si dices no, nada va a cambiar, tampoco se lo diré a papá, pero si dices que sí, me harás el hombre más feliz de la tierra.

Su respuesta fue darme un beso en la boca, ponerse de rodillas y empezar a darme una mamada de verga, viéndome a los ojos, también le fui quitando la blusa y el sostén, se carga unos senos hermosos con unos pezones de infarto, bien parados y de color café que inmediatamente comencé a disfrutar, mientras que ella gemía, también empecé a quitarle la falda y el hilo dental, porque mis dedos recorrían sus labios mayores y menores en busca de su clítoris que localicé erecto, las yemas de mis dedos lo masajeaban y obviamente mamá tuvo su primer orgasmo en mi mano.
🔥91👍8380🤮5🍌5
Me levanté, la puse de perrito y le dejé ir mi verga hasta el fondo, solo dio un fuerte gemido y me pidió que no parara, quería sentir mi leche dentro de su vagina, era lo que más deseaba desde hace varios años y por temor a que la rechazara por ser mi madre nunca me lo había pedido.

Después de que me vine en su panochita hicimos el 69, me dio una mamada de culo y hasta masajeó mi ano con sus dedos, lo sentí bastante rico. Inmediatamente tuve otra erección, me daba una rica mamada mientras que yo le metía la lengua en la vagina, disfrutando de su ano y de su clítoris, lo que provocó que mi madrecita tuviera otro orgasmo que saboreé.

Me cabalgo, volví a venirme en su vagina, así nos la pasamos todo el día, juntos, disfrutando, recuperando el tiempo perdido, nos bañamos juntos, después me dio un masaje bien rico que me provocó otra buena erección, nuevamente se volvió a poner en actividad, en esta ocasión me cabalgo, la muy zorrita tuvo otros orgasmos.

Dentro de dos días mi padre saldrá de viaje por una semana, por lo que mamá me ha invitado a que pasemos un fin de semana en la montaña para seguir amándonos, mientras planeamos hemos comenzado a besarnos en la boca y terminamos desnudos, por lo que una vez más llegué a esa rica vagina para tragar el néctar que saca cuando mi madre está caliente. Se vino varias veces en mi boca, mientras que yo penetré su rico ano, que estaba bien apretadito a pesar que ya se había devorado muchos penes.

Seguiremos disfrutando mi madre y yo de nuestra vida de amantes, porque es lo más rico que nos ha pasado, mientras la tenia de perrito me ha dicho que ha terminado con mi tío Alberto, quiere ser solamente mía y de nadie más, solo debo aceptar que papá la siga haciendo suya de vez en cuando.

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥11465👍38💯5🤯3
Tocamientos a la madre de mi hermano

No hay nada más moldeable que un niño. Si coges a uno de bien pequeñito y le inculcas el odio hacia algo, aunque sea irracional, crecerá odiando sin hacer demasiadas preguntas al respecto, sobre todo si es alguien tan cercano como su madre quien lo ha adoctrinado. Solo un motivo muy especial puede hacer que cambie de parecer cuando ya sea mayor.

Quizás hace unas cuantas décadas que tu padre se largara de casa porque se había liado con otra fuese algo novedoso, un motivo por el que tu madre y tú erais dignos de compasión, pero en la actualidad eso está a la orden del día. Aunque puede que los cuernos aún no se hayan normalizado, sí el hecho de que ninguna pareja dure.

Yo lo tenía asumido porque la mitad de mis compañeros de clase vivían la misma situación que yo, pero resultaba imposible hacer que mi madre entrara en razón. En el momento que supo que mi padre la iba a dejar por otra descargó contra él y la susodicha toda su ira y jamás dejó de hacerlo, asegurándose de que yo compartiera su misma línea de pensamiento.

Durante el divorcio acordaron que mi padre podría venir a recogerme al colegio de vez en cuando y llevarme a merendar, pero nunca a su nueva casa, yo no podía juntarme con la "robamaridos", como la llamaba mi madre. En esa época no me enteraba de gran cosa, hubiera hecho lo que me ordenaran sin apenas rechistar.

Aunque lo veía poco, no me salía odiar a mi padre, se portaba muy bien conmigo en los ratos que pasábamos juntos, pero sí que detestaba a su nueva mujer, ya se había encargado de ello mi madre. Salvo los frecuentes y escandalosos insultos, repetía sobre ella todo lo que oía en casa. Nada que no haría cualquier otro niño.

La posibilidad de una mínima reconciliación entre ellos era inconcebible, pero se esfumó por completo en el momento en que supimos que mi padre iba a tener otro hijo con esa mujer. Aunque era muy pequeño, todavía recuerdo todas y cada una de las barbaridades que salieron de la boca de mi madre. La guerra entraba en nueva fase, una mucho más agresiva.

- ¿Voy a tener un hermanito?

- Ese bastardo como mucho será tu medio hermano.

- ¿Podré conocerlo?

- Ni hablar, Brian, olvídate de eso.

- Por favor.

- Nunca vas a conocer a esa mujer.

- Pero el niño no tiene la culpa de que su madre sea una guarra.

- Esa boca, jovencito.

- Es lo que dices tú.

- Porque lo es, pero no puedes decir palabrotas.

- ¿Y si papá viene a buscarme al cole con el bebé?

- Ya hablaremos más adelante, que con suerte ni nace.

Para desgracia de mi cruel madre, unos meses después nació Ulises, mi hermano o medio hermano, según a quien le preguntaras. A mí me hacía ilusión, pero tenía que ir con cuidado a la hora de expresarlo, ya que sabía la reacción que provocaba en casa mi entusiasmo. Aún faltaba por ver si al menos llegaría a conocerlo algún día.

Tardé tres años en poder ver a Ulises sin que fuera en una fotografía. Mi padre tuvo la brillante idea de matricularlo en el mismo colegio que yo, así, de alguna manera, mataba dos pájaros de un tiro. Quizás no estábamos destinados a ser los hermanos con la relación más estrecha, pero a mí me hacía ilusión tenerlo cerca y saber que podía verlo casi a diario por la escuela.

A lo largo de los años me convertí en una especie de protector secreto. No podía estar vigilándolo todo el rato, pero siempre que tenía ocasión me aseguraba de que Ulises estuviera bien, de que nadie se metiera con él ni trataran de hacerle daño. Obviamente, mi madre no sabía nada de eso, le hubiese horrorizado saber que de alguna manera estaba validando lo que nos hizo mi padre.

Mi labor como hermano vigilante concluyó al cumplir los dieciocho, momento en que dejé el instituto. Por aquel entonces, aunque le pesara a mi madre, ya tenía libertad para hacer lo que quisiera, lo que incluía ver a Ulises y a mi padre cuando se me antojara. Lo que jamás consentí fue que me presentaran a Raquel, su mujer, ya que ese odio lo tenía demasiado arraigado.

- En serio, Brian, vente un domingo a comer.

- He dicho que no.
👍7367🔥20🍓4👎2
- Pero si la histérica de tu madre no se va a enterar.

- Entiendo que es tu mujer y la quieres, pero por ella se rompió mi familia.

- Si tienes que culpar a alguien, cúlpame a mí.

- Tranquilo, que ya lo hago, pero no por eso dejas de ser mi padre.

- Hazlo por tu hermano, si no lo quieres hacer por mí.

- Ni se te ocurra hacerme chantaje.

- Jolín, hijo, qué complicado eres.

- Mira, quién fue a hablar...

- Pues no vengas, pero no te olvides de Ulises ahora que has terminado el instituto.

- Él ya sabe que eso no va a ocurrir.

- ¿Nervioso por empezar la universidad?

- Un poco, la verdad.

- Me cuesta imaginarte como abogado.

- Más me cuesta a mí, pero calma, que para eso quedan unos años.

La universidad no sería lo único que me iba a mantener ocupado, ya que a la vez me embarcaba en la intrigante aventura de encontrar el amor o al menos algo que me permitiera tener mis primeras experiencias. Pronto descubriría que ligar no era tan difícil como me lo habían pintado, lo complicado era hacerlo con la que me gustara.

Verme a mí mismo en un ambiente distinto me sirvió para librarme de muchas de las ataduras con las que aún cargaba. El contacto con las chicas y estudiar algo que me gustaba también fue muy positivo. Aun así, cumplí con mi palabra y no me olvidé de Ulises, lo llamaba con frecuencia y nos veíamos en alguna ocasión, al igual que hacía con mi padre.

Pero pronto tendría que conformarme únicamente con las llamadas telefónicas. Debido a una oferta de trabajo, mi padre tuvo que mudarse con su familia a la otra punta del país. A mí no me sentó especialmente bien, pero entendí que debía seguir su camino como lo estaba haciendo yo. Como era de esperar, alguien sí recibió la noticia con mucho entusiasmo.

- ¿Lo ves, Brian? Tampoco ha tardado mucho en abandonarte a ti del todo.

- Mamá, ya soy mayor de edad.

- ¿Te crees que con dieciocho años se deja de necesitar a un padre?

- Claro que no, pero tampoco puede rechazar una buena oferta por mí.

- Eso es lo que vales para él, un puñado de euros.

- Me ha dicho que te dará más de manutención, y eso que no está obligado.

- ¿En serio?

- Ya no te parece tan mal que se vaya, ¿verdad?

- Por mí como si se muere.

- Con pisos malos deseos solo consigues alargarle la vida.

- Eso te lo han enseñado en la universidad, ¿don abogado?

- No, es de primero de karma.

Un par de meses después, cuando apenas llevaban unas semanas en su nuevo destino, recibí una llamada fatídica: mi padre había muerto en un accidente de tráfico. En ese momento sentí la tristeza más grande que jamás había experimentado, pero también mucho odio, todo hacia mi madre, como si ella fuese la culpable por haberse atrevido a pronunciar esas palabras.

Estaba desolado, ni siquiera pude asistir al entierro ni estar junto a mi hermano en un momento tan trágico como ese. Aquello me afectó mucho, llegué a replantearme mi vida entera, pero no era momento para hacer locuras, me iba bien en la universidad y debía seguir ese camino, aunque estudiar fuese lo último que me apeteciera.

Si algo tenía claro era que ni siquiera la distancia iba a impedir que Ulises sintiera que podía contar conmigo para cualquier cosa. Ya de por sí nos comunicábamos con bastante frecuencia, pero al morir nuestro padre no pasó ni un solo día en que no lo llamara por teléfono. Empezaba a estar en una edad bastante complicada para todo.

Darme cuenta de que mi madre no era precisamente una santa me hizo plantearme algo y que hasta ese momento ni siquiera se me había pasado por la cabeza. Quizás, Raquel no era el monstruo que ella me había hecho ver, solo el refugio que encontró mi padre para poder huir de una mujer que lo atormentaba tanto como a mí por aquel entonces.

- ¿No te han dicho nada del testamento de tu padre?

- No, ¿qué me van a decir?

- Pues lo que te pertenece.

- Yo no quiero nada.

- No digas estupideces, se lo quedará todo esa lagarta.

- Es su mujer.

- ¿Se ahorra el dinero que tu padre me enviaba y encima se queda lo tuyo?

- Deja de hablar de ese tema.

- La muy zorra estará encantada.
👍6450🔥22🤯4🥰1
- No todo el mundo es como tú.

- Y el bastardo lo mismo... heredero de todo.

- De mi hermano no te atrevas a decir ni una palabra.

- Medio hermano.

- ¿Dirías lo mismo si hubieses sido tú la que tuviera otro hijo?

- No lo creo, pero...

- Qué tonterías digo, si contigo ya nadie se acostaría.

- Brian, eso ha sido muy cruel.

- Como todo lo que te llevo oyendo decir desde que tengo uso de razón.

No aguantaba más esa situación, pero irme de casa resultaba imposible, ya que aún me quedaban varios años de carrera y pasaba tanto tiempo estudiando que la opción de buscar un trabajo era inviable. Lo peor de todo era que no me podía desahogar con nadie, no me parecía apropiado contarle a un amigo los desvaríos de mi madre.

Poco a poco, me fui abriendo cada vez más en mis llamadas diarias con Ulises. Por aquel entonces él tenía solo catorce años, así que quizás era demasiado joven para comprenderme del todo, pero con nadie tenía tanta confianza como con él. Se notaba que, por respeto a mi madre, no se atrevía a decir lo que realmente pensaba.

Nuestra pena mutua más los problemas de cada uno nos tenían a Ulises y a mí cada vez más unidos. Lo que peor llevaba era no poder verlo, no estar a su lado, algo que parecía no tener solución, menos para una mente libre de prejuicios como la suya. Se avecinaba un gran cambio en mi vida, uno que jamás me hubiera imaginado.

- Pero, Brian, no entiendo por qué no puedes venir.

- La universidad apenas me deja tiempo libre, enano.

- Tienes vacaciones de Navidad como todo el mundo, ¿no?

- Sí, claro.

- Pues vente unos días.

- No puedo dejar a mi madre sola en estas fechas.

- ¿No es justo de ella de quien quieres huir?

- Es más complicado de lo que te piensas.

- Sé que odias a mi madre, no soy tonto.

- Supongo que entenderás mis motivos.

- Sí, pero no existirían si te hubieras tomado la molestia de conocerla.

- Digamos que no ha surgido la ocasión.

- A ella le encantaría.

- ¿Tú crees?

- Jamás ha dicho una mala palabra de ti, todo lo contrario.

- Ten en cuenta que no fui yo el que le robó la familia a ella.

- Si alguien no obró bien fue nuestro padre.

- No sé, Ulises, me lo tendría que pensar.

- Sin problema, todavía hay tiempo.

Tenía aproximadamente un mes para decidir si las ganas de ver a mi hermano y de alejarme de todo pesaban más que tantos años de prejuicios inculcados por mi madre. Resultaba evidente que Raquel no era ningún monstruo, eso se notaba solo con ver la forma de ser de mi hermano, pero nunca es sencillo dar tu brazo a torcer.

No conseguía desprenderme de esa sensación de que acceder a conocerla, de ir nada menos que a su casa, era como humillarme. No había día en que Ulises no me recordara que los dos estarían encantados de recibirme, haciendo que cada vez me apeteciera más. Solo era necesaria una chispa que prendiera la mecha de mi locura.

Como no podía ser de otra forma, llegó de manos de mi madre. En otro de sus brotes, comenzó a hablar mal de Raquel, a decir que todo hubiese sido más sencillo si se hubiera muerto ella. Aquello no se debía a que lamentara el fallecimiento de mi padre, sino a lo mal que le sentaba haber perdido el dinero que él le enviaba.

- Deja de quejarte, ese dinero ni siquiera era tuyo.

- Ya la estás defendiendo otra vez.

- No, simplemente estoy harto de escucharte.

- Esta Navidad, ni jamón bueno ni regalos de los caros.

- Tú solo piensas en lo material.

- Pues sí, porque lo está disfrutando esa golfa.

- Ya se lo diré cuando la vea.

- ¿Qué estás diciendo?

- Voy a ir a pasar las fiestas con mi hermano.

- Eso no tiene gracia, Brian.

- Entonces no te rías, pero es verdad.

- Acordamos que nunca te acercarías a esa mujer.

- Ya no soy un niño al que puedas manipular.

- Estas hechas tan señaladas las tenemos que pasar juntos.

- Tienes a la abuela y a los tíos, no vas a estar sola.

- Pero tú eres mi hijo, el único que ha estado siempre a mi lado.

- Y así seguirá siendo, pero ahora mi hermano me necesita.
👍6950🔥26🥰2🤯2
Mentiría si dijera que no me dolió ver cómo se le rompía el corazón a mi madre, pero para que hubiera alguna posibilidad de que nuestra relación mejorara yo necesitaba alejarme unos días para desintoxicarme de ella. Lo más difícil era decírselo y ya lo había logrado, así que no podía echarme atrás, me iba a reencontrar con mi hermano.

La semana que faltaba hasta que me fuera la pasé entera escuchando llantos y súplicas, pero no me ablandé. Compré el billete de tren, hice la maleta, y me preparé para la que sería la primera vez que me atrevía a hacer una locura en mi vida, porque había que estar loco para contradecir a una madre como la mía.

El día de mi partida estaba más nervioso que nunca, aún no sacaba de mi cabeza que conocer a Raquel era sinónimo de ceder, cruzar una línea roja que marcaba el límite de lo correcto desde que era muy pequeño. Aun así, subí a ese tren, dispuesto a descubrir hasta qué punto había vivido siempre engañado por mi madre o no.

Cualquier conflicto interno era pequeño comparado con las ganas que tenía de reencontrarme con mi hermano, algo que, pasadas las cinco horas de viaje, aún tendría que esperar. Al llegar a la estación me estaba esperando una mujer sonriente que vino directa a por mí. Nunca la había visto, pero encajaba con todo lo que sabía de Raquel.

Era alta, guapa y tenía un cuerpazo que hacía que mi madre pareciera de otra especie. Aun sabiendo mis reticencias, Raquel no dudó en darme dos besos y me abrazó con mucha calidez. Me sentía completamente descolocado, no sabía qué decirle, solo pude seguirla hasta el coche, tal y como ella me pidió que hiciera.

- ¿Y Ulises?

- Colocando el árbol de Navidad, he tenido que obligarle.

- No le gustan mucho estas fiestas.

- Entiendo que lo de vuestro padre le quitara las ganas, pero ahora es diferente.

- ¿Por qué?

- Porque tenemos un invitado de lujo y queremos que estés cómodo.

- Seguro que lo estoy.

- Es increíble lo mucho que te pareces a él.

- A mí no me lo parece, pero mi madre también lo piensa.

- ¿Ella está bien?

- No le ha gustado que me fuera, pero tiene más familia, se le pasará el disgusto.

- Lo que sufre una madre solo lo sabemos nosotras.

- Ya me lo imagino.

- Por cierto, ya han desbloqueado las cuentas de tu padre.

- ¿A qué te refieres?

- ¿No te ha dicho nada Uli?

- No.

- Hemos tenido problemas con el banco, pero ya está, hoy mismo te doy tu parte.

- ¿Estás hablando de dinero?

- Sí, claro. Eres mayor de edad, lo justo es que recibas tu parte de la herencia.

- No sabía que me había dejado algo.

- No hizo testamento, pero como hijo te corresponde.

- ¿A vosotros no os hace falta?

- Sin su sueldo ya no vamos tan holgados, pero sobreviviremos.

Era pronto para sacar conclusiones, pero quedé encantado con la primera impresión que me llevé de Raquel. No solo por lo del dinero, sino por su manera de hablarme a pesar de que en los quince años que había estado con mi padre jamás accedí a verla. Quizás solo pretendía que me relajara, pero el inicio había sido muy prometedor.

Al llegar a la casa al fin pude darle un abrazo a Ulises, uno que contenía toda la emoción acumulada desde que murió nuestro padre. Había crecido bastante, estaba casi a mi altura, aunque físicamente éramos muy distintos. Lo primero que hice fue ayudarle a reparar el destrozo que había hecho con el árbol de Navidad.

Después me enseñó la que iba a ser mi habitación durante esa semana, un cuarto simple con una cama y poco más. Para la hora de cenar ya me sentía totalmente integrado, ambos me lo habían puesto muy sencillo. Una parte de mí se sentía culpable por estar tan a gusto en esa casa, pero necesitaba al fin un poco de tranquilidad.

Al día siguiente, que ya era nochebuena, Raquel salió temprano a hacer la compra y mi hermano me pidió que lo acompañara a comprarle el regalo a su madre. Aprovechamos la ocasión para que me hiciera de guía turístico por los rincones más interesantes de la ciudad, todos perfectamente adornados, no como el árbol de Ulises.

- ¿Qué podría comprarle?

- ¿No has pensado nada?
👍5941🔥22🥰1🤯1