RELATOS ERÓTICOS
54.2K subscribers
71 links
Download Telegram
“Si lo estoy, me paso algo extraño, difícil de explicar, como una gran felicidad, en esta copulación vedada”

“Estas arrepentidas de haberlo hecho?”

“No, para nada, lo repetiría una y otra vez, hasta morir, que seas mi hermanito, no es un inconveniente, te amo”

Nos quedamos bastante tiempo, acariciándonos y besando suavemente, permanecimos un tiempo más, Le di un beso, mientras me dirigía al baño, al salir estaba con sus piernas abiertas, como formando una M, mostrando descaradamente su sexo y con el hilo de su tampón, demás, me quedé observando plácidamente, esa imagen llena de sexualidad. Cuando me dice:

“Que miras tan intensamente?”

“Tus atractivas aberturas, hermanita” Que, a pesar que las veía muchas veces, se ruborizó, cerrando sus piernas, sonriéndome cariñosamente.

Rato después regresamos a nuestros dormitorios, habiendo deseado, quedarme toda la noche con ella, a los pocos minutos oí abrir la puerta de calle, con la llagada de Eva y mi padre.

Lamentablemente llegaron las vacaciones invernales, por consiguiente, no estaríamos solos, tampoco era época de ir a la playa. Pero surgió algo que no teníamos previsto, nuestro padre, comentó que tendría una semana o más, libre, que nos invitaba a pasar unos días en la montaña.

Nos miramos con Magali, pensando que ahí estaremos más “vigilados”, pero nos iríamos de vacaciones. Eva se encargó de conseguir hospedaje, que no fue nada fácil, prácticamente estaba todo ya, reservado. Hasta que logró uno, que era con tres habitaciones, algo alto, el precio, pero cumplía con nuestras expectativas.

Salimos un sábado, por 10 días, el viaje fue bastante largo y cansador, pero llegamos cerca de las 9 de la noche. Cuando hablamos con el conserje, mostrando nuestro vaucher, nos dice que hubo un error, que lo sentía mucho, pero eso estaba ya, reservado hacía más de dos meses. Mi padre y Eva se pusieron como locos, después de semejante viaje, no tener el lugar, a pesar de prometer, devolver lo abonado con una contribución para compensarlo.

Que por suerte llega una chica en el momento de esa caldead discusión, diciendo que había dos cabañas, para un par de personas cada una, separadas 50 mts, que si la aceptábamos, en quince minutos estarían listas,. Eva no las quería, insistía en buscar en otro lado, que, dada la hora, y la cantidad de gente que había, sería bastante difícil encontrar algo. Hasta que Magali, dice:

“Es lo único que hay, es tarde, quedemos acá y mañana vemos” Papá, opino lo mismo, no le parecía nada descabellado, aceptar el cambio.

Cuando decidieron quienes iban a una u otra, Magali, dice:

“Papá y mamá en una, Javi y yo en la otra”

“¿Pero ¿cómo, van a dormir juntos?”

“Madre, acaso no estamos los días de la semana solos, es mi hermano, además, queremos escuchar música, o mirar televisión, y no queremos que comiencen a regañarnos, que esta fuerte el volumen o que es tarde”

“Creo que es lógico lo que dice Magali” Dice mi padre, ante la mirada de disconformidad de Eva.

Comimos algo en un Snake, para ir luego ir a ver las cabañas, bastante amplias, un gran espacio, un par de camas a cada lado, una pequeña cocina, un buen televisor, y todo lo necesario para pasarla bien, aparentemente a todos nos agradó el lugar. Solamente cruce la vista, una vez con Magali, expresando con su mirada que lo pasaríamos más que bien.

Apenas nos quedamos solos nos besamos, tratando de quitar la ropa a Magali, que detiene mi intento, diciendo:

“Cálmate, porque estoy segura que me madre aparece en cualquier momento”

“Pero está lloviendo !!!!!!!”

“Si, lo sé, pero igual va a venir”
🔥7657👍55❤‍🔥3🥰1
Después de abrir la valija, Magali se desnudó, colocándose unas medias rayadas largas, que le llegaban casi hasta la ingle, se puso un camisón abrigado, se sentó en el sillón a mirar televisión, puse unos leños en la estufa, para caldear un poco el ambiente, luego hice lo mismo, sentándome en el otro extremo, no habrían transcurrido 20 minutos, que golpean en la puerta, me miró con una sonrisa.

“¿Que te dije, Javiercito?” Se levantó, abrió la puerta diciéndole:

“Pasa algo?

“No, quería ver como estaban”

“Hubieses llamado por teléfono”

“No tenía batería”

“Con el de papá?”

“Bueno, chau, que descansen “Y se fue.

No tardé en tomarla y besarla, estábamos más que calientes, la alcé y la acosté sobre la mesa, después de dejarla solo con sus medias, pareciendo relucir mucho más su descubierto sexo, la penetré inmediatamente, comenzando a bombearla ansiosamente, agitándose sus tetas, flameando como flanes, acompasados por los gemidos de euforia, por la excitación que le había invadido.

Nuestro coito era frenético, parecíamos dos bestias en pleno acoplamiento, nos besábamos, apretaba sus pezones hasta hacerla gritar, era algo eufórico e incontrolable. Trate de contener mi eyaculación, cuando el cuerpo de Magali comenzó a convulsionarse, acelerando mis movimientos, alterando más a mi amante que jadeaba de manera incontenible, hasta que su orgasmo se hizo evidente, clavando sus uñas en mi espalda.

Su agitación era tal que me asusté, apenas acabamos, la alcé, llevándola a su cama, poniéndole su camisón, la arrope, dándome un cálido beso y cerro sus ojos. Cerca de medianoche me levante para ver como estaba, dormía plácidamente, descansando de su agotamiento. Por la mañana, unos golpes me despertaron, era mi padre, para ir a desayunar, desperté a Magali, que tardó en levantarse, después de una rica consumición, salimos a recorrer el lugar, que por suerte brillaba el sol sin miras de lluvia, aunque el frio se sentía.

Era obvio que estar solos, nuestro sexo se fue incrementando, fundamentalmente por la noche, habíamos adosados las camas, que separábamos por la mañana, Le había quitado su buzo, al ver que carecían de sostén, las acaricie, preguntándole:

“¿Te han crecido las tetas, mi amor?”

“Si, usaba 75 A y ahora 80 B, y de seguir con tus chupones seguirán aumentando”

“Me enloquecen, además de encantarme”

Nuestro sexo, se había transformado en adicción, repitiéndolo en cualquier momento que se nos permitía, estábamos seducidos, al punto que Magali, cuando salíamos los cuatro me tomaba de la mano, no era nada pecaminoso, o esos besos fugases, al que Eva, al verlo no perdía ocasión, en hacer algún comentario.

Era casi seguro, que siempre aparecía sorpresivamente, en nuestra cabaña, no pudiendo encontrarnos en “falta”, por supuesto que pasada las 11 de la noche, ya no aparecía, donde nos dedicábamos a rienda suelta a nuestros encuentros “amorosos”. Una de esas noches, le pregunte:

“Te has masturbado últimamente Magali”

“Realmente no ha hecho falta, Javi, ¿porque me lo preguntas?

“Curiosidad”

“Te encanta verme como me masturbo, ¿verdad?

“Si, la verdad que me excita cuando lo haces”

“Quieres que lo haga?

“Me encantaría” Quedándose inmóvil, observándome a la espera de que iniciase algo.Así que comencé a quitar su ropa, hasta dejarla sin ellas, alzándola, para acostándola sobre la mesa, quedando su cabeza colgando, apoyando sus pies sobre ella, abriéndose de piernas, comenzando a tocarse de una manera muy seductora y sexy, excitándome inmediatamente. Sus dedos rozaban su abertura, que rápidamente comenzaron a humedecerse, traté de besarla, pero, se negó, moviendo su cabeza, era como un fetichismo verla, mientras se auto placentera, viendo como su pecho se estremecía, y sus gemidos que acrecentaban ese momento.
🔥9952👍47👎2😁2
Termine desnudándome, observando mi estado de exaltación, acelerando tanto sus movimientos como sus exclamaciones. Al acercarme a su cara, buscó con su boca a mi verga, terminando colocándola en ella, comenzando a disfrutar de sus vehementes chupadas, sin dejar de tocarse, regulando ese momento, hasta precipitar sus convulsiones, succionando mi aparato, hasta que, sin poder contenerme, acabé en su boca, mientras el cuerpo de Magali parece estallar, con el advenimiento de un orgasmo.

No puedo explicar, como eran de apasionadas esas noches, que durante el resto del día la esperábamos ansiosos, sintiendo que la amaba con locura, sucediéndole a ella, similar sentimiento.

Era una de las últimas noches, como lo hacía habitualmente comencé a quitar sus prendas, viendo como su rostro se iba transformando, resaltando sus pómulos con un exquisito rosado, y un brillo especial en sus ojos, imposible de contenerme para besarla.

Coloqué el acolchado sobre el escritorio, la alcé suavemente para instalar sobre su superficie, fui quitando sus bragas, que a pesar de haberlo hecho varias veces parecía inhibida, intentando cubrir su intimidad, que, ante ese acto, la retiré para besar su sexo.

Le hice colocar sus pies sobre el escritorio, separando las piernas, me senté sobre una banqueta, en el extremo de ese mueble, acariciando suavemente los bordes de su vagina, produciéndome algo de placer, intercambiando con algunas cortas lamidas, sintiendo que mis hormonas empezaban a alborotarse al igual que el de mi joven amada.

Estaba quieta, produciéndole ciertos impulsos nerviosos en su organismo, a medida que intensificaba, ese placentero acoso, su cuerpo se iba alterando gradualmente, hasta que friccione su sensible clítoris, comenzando a llevarla a un estado cada vez más candente.

Mi lengua desbastaba, sus sensibles genitales, comenzando a erguirse sus pezones, tentándome en oprimirlos y estirarlos, donde esa composición entre dolencia y placer, la estimulaban.

Poco a poco la fui transportando a un estado de total paroxismo, acentuándose al percibir mi lengua en su ano, alternando con la vagina, hasta que mi índice penetro lentamente su ano, acelerando la expulsión de sus flujos su índice, penetrar mi conducto anal, comenzando a expulsar sus flujos, entregándose a ese acometimiento sexual.

Mi dedo la alteraba cada vez más, contrayendo los dedos de sus pies, y sus manos oprimían el borde de la mesa, gimiendo de manera incontenible, arqueando su cuerpo, envuelto en temblores y convulsiones.

Me levanto, desplazándola hasta el borde de la mesa, apoyando mi glande, en se acceso anal, percibiendo la leve intromisión en su virgen abertura, donde un segundo empellón la desplazo.

Me miró con ojos de enamorada, como aprobando, a lo que me proponía, cerrándolos en espera de mi propósito, donde un nuevo empellón, introduzco gran parte de mi verga, ante su grito de dolencia.

Mientras mi apreciable verga, iba tomando posesión de su cauce, comenzando a gemir, mientras mi aparato se iba abriendo camino ante ese estrecho canal.

Hasta que volvió, a pegar un grito al sentir sus glúteos pegados por mi pelvis, donde como en un acto de posesión, comencé a bombearla, efectuando ese sonido característico en el choque de carnes. Hasta que, con último empujón, quedó almacenada en su interior, inclinándome para besarla, prendiéndome a su boca desesperadamente, entrelazando nuestras lenguas.

Para luego tocar, su clítoris, mientras mis apasionados movimientos, se hacían cada vez más impetuosos. Hasta que mi contenida esperma, fue evacuada en su recto, ante el advenimiento de su incontenible orgasmo.

El cuerpo de mi Magali, quedo extenuado sobre esa superficie, alzándola con suma delicadeza, acostándola en la cama, besándome levemente, como consecuencia de su agotador esfuerzo.

A la mañana siguiente nos levantamos algo tarde, la noté algo desganada, me dijo que estaba bien, salimos, me tomo del brazo fuertemente, prácticamente durante todo el día, para permitir hacer algún comentario a Eva, a veces de mal gusto.
🔥9057👍44👎4
Regresamos a la noche a la cabaña, al besarla noté que estaba muy caliente, le digo:

“Estas bien?”

“No”

“Voy a avisar a tu madre”

“No, quédate conmigo”

Recordé que cuando tenía fiebre, mi madre. me hacía dar, un baño de inmersión, así que opté, por repetirlo con Magali, prepare la bañera, la ayude a desvestirse, depositándola en ella, durante un rato, que pareció reducir su fiebre, le coloque sus largas medias y su grueso camisón, llevándola a su cama.

Quise separar las camas, pero me pidió que no lo hiciese, no le importaba si nos descubrían, me acosté a su lado abrazándola, no dormí mucho, me despertaba, cada tanto, para ver como estaba, aunque su temperatura, estaba algo alta.

A la mañana siguiente, unos golpes en la puerta me despertaron, era Eva, que entró precipitadamente, viendo las camas unidas y a su hija, durmiendo. Instintivamente puso la mano sobre su frente, y me miró con cara de pocas amigas.

“Que le pasó?”

“Tenía fiebre” Le contesto.

“Porque no me avisaron, carajo”

“No quiso”

“Sabes que se pudo haber muerto. Apenas tiene 17 años, y tiene un problema pulmonar” No sé qué me pasó, pero me largue a llorar, mientras me dice:

“Sé que tienen relaciones, no soy estúpida, lo permití, porque no quería prohibirle, de eso. Sé que la quieres, cuídala” A la vez que me abrazaba

Esa tarde regresamos, después de pasar por un hospital, Magali se acurrucó a mi lado, sin soltarme, cubierta por una frazada

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
👍101🔥8643🤯12👏5
Isabela va a una fiesta. Pero la fiesta se la hicieron a ella.

Isabela es una mujer normal de 45 años, casada y con tres hijos. Una típica madura de clase media, dueña de una tienda.

Su esposo es un industrial de más o menos su misma edad. Sin apuros económicos, pero igual su espíritu independiente la llevó a manejar su propio negocio.

Físicamente es una normal cuarentona, con el desgaste propio de los años pero de imponente cuerpo, avasallador. Redondeadas formas sin ser exuberantes. Erguidos pechos que, al no ser muy grandes se han mantenido firmes a pesar del paso del tiempo. Sin dudas la parte que atraía más miradas era su cola. Grande e imponente, la adornaba por detrás, ejerciendo de imán hacia las miradas masculinas como si estas fueran de metal. Casi una constante era que quien se cruce con ella, girara su cabeza para admirar esa escultura que se alejaba bamboleando acompañado del tac! tac! De los tacos que siempre vestían sus pies. Los cuales lo alzaban aún más y estilizaban sus contundentes piernas.

Su rostro es atractivo, bastante diría, hermosa boca carnosa, casi siempre pintada de rojo. Cabello rubio y corto, y sus ojos castaños y muy bellos con una mirada entre seductora y pícara.

En definitiva es una atractiva mujer madura poseedora de ese aura especial que la hace irresistible los hombres. Y a ella le encanta, sentirse deseada y admirada levantaba su ego. Cuando notaba que alguno se babeaba mirándola, era un bálsamo para su soledad. Si, es verdad, no estaba sola, pero se sentía así. La rutina feroz y despiadada no había hecho excepciones con su matrimonio.

Raras veces mantenía sexo con su esposo, y cuando ocurría era soso y sin emociones. Definitivamente se sentía abandonada en un mundo cada vez más voraginoso. Añoraba aquellos tiempos que la pasión se apoderaba de su ser haciéndola estallar en mil fuegos artificiales lujuriosos.

Los hechos que desencadenaron el cambio ocurrieron en una ocasión que la mejor amiga de Isabela la invitó a la boda de una sobrina en otra ciudad, algo alejada, de donde era oriunda ella. La invitación se extendía a toda la familia de Isabel, pero uno a uno fueron decantándose, excusándose de ir cada cual con su pretexto de turno. Su marido con el trabajo, eterno motivo por el cual se alejaba de ella. Sus hijos, finales, reuniones con amigos, compromisos asumidos y bla bla bla… llevaron a Isabela a quedar sola para acompañar a su amiga.

Hacia allá partieron ambas, solas, un jueves tarde, puesto que la boda se celebraba al día siguiente. También pensaban permanecer todo el fin de semana.

El viernes temprano llegaron a destino y su amiga le presentó a su familia. Padres, ya ancianitos, su hermana mayor, cuya hija contraía el matrimonio, primos, tíos y por supuesto los novios.

Mientras se ultimaban los detalles de la ceremonia y posterior fiesta, Isabela y su amiga salieron de compras. Recorrieron tiendas y joyerías para completar el atuendo que lucirían esa noche.

Comida al mediodía en familia, siesta reparadora de las fatigas del viaje, baño y a prepararse para la noche.

La fiesta se llevaría a cabo en el salón principal del mejor hotel de la ciudad. Lugar donde también se alojaron la mayoría de los invitados que habían viajado, incluyendo a Isabela y su amiga, las cuales compartieron habitación. Sin ser una suite, era bastante amplia y lujosa. Las dos se hallaban muy contentas.

Ya enfundadas en sus respectivos vestidos de fiesta, partieron hacia la iglesia. La amiga de Isabela se había vestido con un soberbio vestido color rojo. Escotado a más no poder, haciendo destacar su delantera prominente. Corto, osado quizás, para una mujer que había superado los 40, pero que le quedaba de maravillas, siendo alta y estilizada lucía despampanante. Y ella, que es bastante liberal, no tenía problemas en mostrar sus carnes. Si bien no era muy linda de cara, compensaba esto con el atractivo de su figura.
👍9672🔥42👎9
Isabela, un poco más baja que su amiga y tal vez ligeramente más rellenita, con menos pecho, eso sí, pero de trasero más contundente y bastante más bella de rostro, se había puesto un largo vestido de noche negro. Entallado y de tirantes, con un largo tajo al costado que abarcaba toda la extensión de su pierna.

Maquilladas y peinadas exquisitamente, formaban una atractiva pareja de MILFs, que no pasó desapercibida para los concurrentes masculinos ni alguna que otra femenina envidiosa de esos cuerpos tan bien formados. Más de una parecían matambres dentro de sus vestidos. Pero también, había mujeres muy bonitas y bien vestidas, las más jóvenes, por supuesto, con ese desparpajo humillante que les da la juventud. Pero en definitiva, las dos amigas, eran las exponentes de las maduras de mejor ver, por lejos. Ningún hombre, joven o viejo dejó de apreciar relamiéndose, el culo de Isabela y las tetas de su amiga.

Se realizó la ceremonia y todos de vuelta al hotel para celebrar con un banquete, baile y todos los pormenores que acarrea una boda. Más de un improvisado galán se ofreció a trasladar a las dos imponentes mujeres, que desde su aparición les revolotearon como abejas a las flores nuevas de primavera.

Aperitivos, vinos, champagne, licores finos y un sin número de bebidas circulaban, por lo que para cuando comenzaron a bailar el vals, Isabela ya estaba bastante embebida en alcohol, desinhibiéndola un tanto. Bailó con el novio, el vals, y continuó en la pista con cuanto caballero se ofrecía para ser su pareja de baile, alternando con minutos de reposo donde continuaba consumiendo tragos.

Dentro de sus ocasionales parejas de baile, había uno que prácticamente copó la mayoría. Era un joven primo del novio, bastante guapo, de alrededor de 25 años que ocupaba una mesa cercana con otros siete u ocho muchachos más o menos de la misma edad, también primos y amigos del novio. Sin dudas la mesa más alegre, y a medida que ingerían alcohol se volvían más alegres y ruidosos.

El muchacho no desaprovechó oportunidad para rozar las carnes de Isabela. No fue descarado ni desubicado, si no sutil y caballeroso, pero la mano en la cintura baja la colocaba, así como acariciaba la espalda y brazos. Esto, lejos de molestarla, lo sentía agradable Isabel. Por supuesto que no iba a permitirle que sus toqueteos avanzaran más que eso, pero su guardia fue en vano puesto que el chico no se desubicó.

-¿Te puedo ofrecer algo para beber? – preguntó el chico, en un momento que acababa un tema. – Hace bastante calor y hay que hidratarse para seguir bailando después… jaja…

-Pues si… fíjate que ya lo estaba pensando. – contestó Isabela.

-Vamos a mi mesa… ahí no faltan tragos. De paso te presento a mi hermano y primos.

Aceptando ella fueron a sentarse a la mesa donde tres muchachos charlaban jocosamente tomando algo.

El pibe la presentó y a su vez le informó que eran su hermano, un primo y un amigo.

-¡Pero mira nada más! Si nuestro don juan atrapó a la más linda de la fiesta!!! jajaja!!! – bromeó el amigo con el asentimiento de todos…

-Y no te la vas a quedar para ti solo, al menos me concederás un baile ¿Verdad Isabela? – preguntó risueño el hermano.

-Por favor chicos… que cosas dicen… que puedo ser su madre jiji… seguro preferirán liarse con alguna de las tantas bellas señoritas que hay… - apuntó la sonrojada Isabela.

-Puedes ser nuestra madre, pero no lo eres, en cuanto a lo de las señoritas, quizás deberíamos llamarlas las tontas huecas de la fiesta… - exclamó el amigo señalando a un grupo de hermosas chicas jóvenes que bailaban entre ellas riéndose a carcajadas y confirmando lo dicho.

-Bueno niños, me siento halagada, pero que soy muy mayor para ustedes, igualmente si de verdad se atreven a que los vean con una vieja, por supuesto que bailaré con el que lo pida como un caballero jajaja…

La charla distendida continuó un rato más. En ese lapsus se sumaron dos jóvenes apuestos más, presentados como dos amigos del novio.
👍7561🔥38👎9🥰2
Isabela bailó con algunos de ellos que se lo pidieron elegantemente, siempre todo en un clima de alegría y jolgorio. Alguno más toquetón que otro pero siempre dentro de los límites.

Mientras ella bailaba, los demás en la mesa no le quitaban los ojos de encima y cuchichiaban entre ellos con lujuriosas medias sonrisas.

Luego cuando volvían a la mesa, todos se desvivían para atenderla, con galanterías y frases entre graciosas y elegantes, y también algo de doble sentido, pero con mucho tacto.

Isabela se sentía a gusto con ellos y por qué no orgullosa con ella misma. Rodeada de atentos jóvenes, la volvían un tanto vanidosa. Y excitada, entre el alcohol, los roces, la situación, lo necesitada que estaba y el coctel de pastillas que los muchachos le habían metido en la copa sin que se diera cuenta. Burundanga, éxtasis, yumbina y energizantes. Sus terminales nerviosas se encendían poco a poco humedeciéndola y erizándola.

Esta mezcla de sustancias producía en quien las ingiriera primeramente una excitación que paulatinamente se incrementaba, sobrevenía una sensación de falso bienestar para culminar con una pérdida total de la voluntad.

El alcohol potenciaba algunas sustancias sustancias y el energizante otras, así como cada uno aplacaba otras. Con esto se lograba que la víctima estuviera medianamente lúcida, no totalmente desmayada como si solo hubiese tomado burundanga. Así mismo al tener esto en el torrente sanguíneo, se sentía aplacado y dócil. Sumando la yumbina, se lograba una excitación máxima dilatando los puntos erógenos. Por último el éxtasis en mínimas dosis producía el efecto “no me importa nada”.

Esta ensalada de estupefacientes ya se encontraba dentro del organismo de Isabela. Paso a paso con infinita paciencia los tipos se la fueron suministrando con las bebidas. Un combinado peligrosísimo para la dama.

Los desalmados comenzaron ver los efectos cuando la señora empezó a estar como ida, no seguía la conversación, se movía continuamente en el asiento y empezó a sudar.

-Chicosssss… neeeeecesssito ir al bañoooo… ya vuelvo jiji… -dijo Isabela arrastrando la lengua como borracha.

Se puso de pié y lentamente, no del todo derecho, se encaminó a los toilettes. Cuando se alejó un poco, uno de los jóvenes dijo:

-Ya está servida, a vos te toca llevarla a la habitación. – dirigiéndose al muchacho que había hecho el contacto.

Dándole un tiempo prudencial, el hipócrita chico, fue tras ella. Entró en el baño justo cuando ella se estaba refrescando la cara. Sorprendida exclamó:

-¡Ey! ¿Qué hacessss en el baññño de damasssss?

Medio trastabilló y hubiera caído al piso si el joven no la atajaba abrazándola y riendo.

-Mmmm jijiii… ccreo q-que se me fue…. La mano con lossss tragos jijiji…

-Suele pasar jaja… por suerte pude atajarte a tiempo. ¿Te han dicho que tienes unos ojos preciosos?

-Uhhhh… ¿qué prrrretendeee usteeeddd, jovencitoooo???

-¿Yooo? Nada. Sólo admiro tu belleza, tus ojos, tu piel… tu boca… la cual invita a ser besada…

Acercó su boca a la ida mujer y le dio un profundo beso sin resistencia por parte de ella. Es más colaboró abriendo la boca y enroscando su lengua en la de él, con un intercambio de saliva y apagados jadeos.

Solo cuando el chico bajó las manos a sus nalgas se separó con el último arresto de cordura que le quedaba, aunque notaba su entrepierna como un afluente, intentó protestar.

-No, no… mmm… no, hagas… eso… no está biennnn… soy casadaaaa… soy mayorrrrr… no lo hagas….

Obviamente el muchacho no le hizo caso, dándose cuenta de la poca convicción que ponía ella a su protesta, continuó besándola en el cuello, bajo la oreja, mentón, mejillas. Agarrándola con una mano de la nuca la volvió a besar en la boca y metió la rodilla entre las piernas de Isabela frotándole con la misma su sexo.
👍69🔥6647👎13🎅2
La muralla defensiva de ella cayó definitivamente, se dejó besar y manosear colaborando con lo que el poco consciente que le quedaba. Ya sus jadeos eran fuertes gemidos. Sentía sus pechos apretados contra el torso de él y se desesperaba. La rodilla intrusa, con su frote continuo le hacía perder el casi inexistente control. Y la mano que había vuelto a su cola, con suaves caricias, hizo que se abriera como una flor al rocío matinal.

En medio de la vorágine lujuriosa, el tipo con el pene durísimo y casi desmadrándose por meterla, recordó la tarea y casi arrastró a Isabela fuera de los baños rumbo a la habitación, susurrándole palabras cargadas de sexo, acariciándola desmedidamente. Casi sin resistencia, pues ella lo deseaba de buena gana también, llegaron al ascensor que los llevó a habitad del futuro desparpajo sexual.

En todo el recorrido ella le correspondió, a pesar que en su semi despierta mente se le venían imágenes de su familia, su amiga, que vaya a saber donde estaba, de su educación, moralidad, etc… igualmente se dejó arrastrar vaya a saber donde, aunque eso no le importó en el momento, solo quería sentirlo dentro, ya estaba entregada, nublada por el deseo y los barbitúricos, fue dejándose conducir a su propia perdición.

Llegaron a la habitación y en menos de que canta un gallo, Isabela se encontraba en la cama abierta de piernas mientras el chico hurgaba su intimidad arrancándole la sexi braga que había estrenado ese día.

Sin sacarle el vestido, acelerado y apremiado, le devoró literalmente la casi lampiña vagina. Inundada de flujo, chorreante de esencia femenina, como nunca la había tenido en su vida, a grandes lengüetazos se fue tragando todo lo que salía de la concha inflamada de Isabela. Solo unos segundos duró. El tampoco daba más de calentura, y la penetró. Un respetable miembro poseía el vago. Aún con tanta lubricación y estímulo, Isabela la sintió de verdad mientras toda la extensión la abría en su abandonado y mal atendido interior.

Ella seguía en una nube, presa de sopor y excitación. Obnubilada y entregada. En el fondo sabía que esto estaba mal. Pero no era dueña de su razón. Y él se la cogió con ganas, con esas ganas eufóricas propias de los jóvenes, le bombeo como conejo en su cavidad amatoria hasta que explotó en eyaculación copiosa y precoz.

Ella intentó con trabadas palabras y gestos de desagrado que él no acabara adentro. Pero, ¿quién sujeta un macho joven cuando se desata su lívido?

-No, no nooo… no deberías ha-haber acabado dentroooo, pendejoooo… y no m-me espe…rasteeee… -lagrimeaba la señora desencantada de su amante aunque la niebla la cubría.

-No te preocupes Isa, ya tendrás revancha… y mientras, te dejo en buenas manos jajaja. – se mofaba el pendejo con la pija aún dentro de ella.

Acto seguido se abrió la puerta dejando entrar al resto de los jóvenes, que, pacientes, esperaban afuera su turno.

Uno, dos, tres, varios hombres entraron a la pieza mientras el precoz jovencito se retiraba de ella y la dejaba a merced de la jauría.

-Por fin! – exclamó uno. –No daba más… que ganas de coger a esta puta teníaaa!!!!

Ella se negaba en medio del espanto de la intrusión intentando cubrirse. Pero fue rápidamente rodeada de jóvenes hambrientos de sus carnes que la sujetaron y desnudaron en un santiamén. El vestido negro tan bonito y sexy, fue rajado aprovechando su tajo, hasta el fondo retirándoselo de un arrancón. El sostén sin breteles, desenganchado y retirado, dejando a la vista sus medianas erguidas tetas, de areolas rosadas y pequeñas, igual que sus pezoncitos que aunque pequeñitos, estaban tremendamente erguidos y sensibles.

-Esta es una verdadera hembra hambrienta de verga. – decía uno pasando la mano por el empapado y escaso vello púbico, incluso rozando un inflamado clítoris.

-Ahora tendrás lo que buscabas, ramera. – exclamaba otro mientras le sujetaba los brazos sobre su cabeza.

-Te vamos a rellenar como un pavo. – acotó otro y procedió a prenderse a succionar los paraditos pezones, chupando uno y pinzando el otro.
87👍73🔥51👎12🤯5
-Me encantan las conchas de las maduras. – comentó otro, separándole los labios vaginales con las dos manos. – Tienen los labios gordos y jugosos.

Una mezcla de sentires confundía aún más a Isabela. Se sentía muy cachonda, pero este atropello rayaba la violación. Prácticamente la estaban violando, pero esa sensación también la excitaba y la repelía. Una sensación dicotómica, no la dejaban ni gozar ni resistirse. Aparte, dopada, poca voluntad ponía oponer a los avances de esos malditos.

Y la comenzaron a coger. Su vagina repleta del semen del primer joven, sonó como una pisada en un charco cuando el primer violador la penetró bastante bruscamente. Este, sujetaba una de sus pierna sobre su hombro, mientras un compañero le mantenía la otra inmovilizada, pero manoseando sus contundentes muslos de ida y vuelta.

-¿Le gusta señora? Apuesto que lo estaba necesitando… - se mofaba el tipo mientras la embestía, con paciencia, lento, pero profundo.

-Vaya si lo necesitaba. -Pensaba Isabela -pero no así, no no no quiero que me violen.

El vejador debía cargar una buena herramienta, porque en cada embestida le tocaba la cérvix, cosa que ella sentía como descargas eléctricas en su interior.

En un momento aceleró un tanto su vaivén, gruñendo y gimiendo, para de un sacudón, retirársela toda exclamando:

-Que pase el siguiente… quiero que se trague mi leche.

Rápido, tomó a Isabela de la nuca, elevándole un poco la cabeza mientras con la otra mano se sacudía el miembro como poseído. Lo colocó a milímetros de la boca de ella y le descerrajó lechazo tras lechazo. Alguno impactó en la cara, parte fue adentro de la boca y otro poco al cabello, ojos y nariz.

Ella ya no emitía palabras, no podía coordinar dos letras juntas para expresar algo. Sólo desde su interior salía un continuo gemido que alteraba la graduación sonora dependiendo de lo que hacían sus violadores.

Así soportaba toda la descarga seminal en su rostro cuando sintió que otro malnacido la penetraba. Sentir que expresó con un quejido más audible que el resto.

Así continuaron turnándose. Disputándose cada parte de su apetecible cuerpo. Magreando, chupando, mordiendo, penetrando, sobando… un sinfín de acciones sexuales que la llevaron obviamente a varios orgasmos. No porque su obnubilada razón lo deseara, pero repleta de fármacos afrodisíacos y estimulada continuamente, su cuerpo reaccionaba orgasmeando devastadoramente. Además los chicos no la maltrataron con golpes ni agresivamente. Algún pellizco o mordiscón un tanto doloroso, pero en general se comportaron delicados y suaves.

No por eso dejaba de ser una violación. Pero sin sadismo ni ensañamiento.

Uno tras otro se fue vaciando en distintas partes de su cuerpo, incluso la pusieron boca abajo para penetrarla desde atrás, admirando el rotundo culo que cargaba. Blanco, grande y ancho, pero firme, con pequeños dejos de celulitis que se hacían visibles cuando contraía los músculos.

Y por supuesto, llegó el momento que uno quiso meter su cosa en su ano protegido por esas tremendas nalgas. Ahí despertó un tanto su espíritu de supervivencia, reaccionando con temblores y agitación cuando sentía que le punteaban su puerta trasera. El pequeño asterisco de color un poco más oscuro que su piel, comprimía sus pliegues con cada intento, pues nunca había conocido huésped.

-Este culo está sin estrenar! – exclamó quien intentaba infructuosamente vencerlo.

Aún impregnado de flujo, semen y transpiración, lubricado y algo dilatado por la yumbina, ofrecía una resistencia titánica.

Isa se negaba con las pocas fuerzas que le quedaban a que la sodomizaran. Bañada en sudor, protestaba con gemidos, mientras sus ojos lagrimeaban de impotencia.
63🔥57👍45👎12🤯3
Pero nada detiene a una turba de jóvenes calientes. Le separaron los glúteos todo lo que daban y embadurnaron su esfínter con cremas y geles, mientras con los dedos los frotaban y forzaban el agujerito para plastificarlo de lubricante por dentro. Empezando con los dedos más chicos y alternando los más gordos, después dos, moviéndolos y profanando fueron abriéndole el culito ala pobre Isabela que lloraba y se agitaba.

Seguramente alguno de los productos que utilizaron era crema íntima, porque al calorcito propiciado por los afrodisíacos, una nueva sensación de deseo le empezó a crecer desde su virgen ano, que se dilataba cada vez más.

El pibe notó la dilatación y a pesar de las continuas negativas de Isabela, puso su glande apoyado en el esfínter y presionó. Isa se tensionó a más no poder. Un estertor recorrió su cuerpo a medida que el falo avanzaba. Entraba lentamente bajo la fuerte presión que le imprimía él. Centímetro a centímetro fue alojándose en los intestinos de la dama entre pucheros que emitía ella.

Se sentía rota, invadida y vejada, pero la sensación también traía cierto placer. Nunca había sentido algo así. Nunca hubiera creído que su culo podría darle tanto gozo.

El chico se movía lento, suavemente la profanaba. Sentía tan apretado que muy pronto comenzó a embestir con ganas. A ella la seguían sujetando de los brazos, pero tarea inútil pues casi no se movía, solo un continuo: “mmm ah ah ah mmmm” indicaba que sentía.

Cuando ya el sodomizador notó que le llegaba el orgasmo, se tiró sobre ella y metiendo sus manos bajo su cuerpo se apoderó de los pechos de Isabela, los cuales apretó con fuerza mientras un ronco gemir acompañaba la faena de inundar el recto de la señora de esperma.

Cuando se retiró de la cavidad recién inaugurada vino el desastre. Una invasión nauseabunda de un líquido mezcla de varias sustancias, desbordó el ano de Isabela, ahora si abierto y al rojo.

No fue muy agradable para nadie, son los riesgos que se corren cuando se practica este tipo de sexo sin tomar los recaudos higiénicos correspondientes. Así fue que medio en volantas arrastraron a la desmadejada y desecha mujer al baño depositándola en la bañera.

Las piernas no la sostenían, por lo que la acuclillaron en la tina, llenándola, primero, y bañándola luego. Aunque como ida, Isabela tenía bastante consciencia de lo que ocurría y se sentía muy avergonzada que unos jovencitos no mucho más mayores que sus hijos la higienizaran.

Entre bromas tallaron su cuerpo con jabón corporal dejándola impecable. Sobre todo su culito fue tratado con especial atención, aprovechando lo dilatado que estaba. Ella con cara de borracha y murmurando alguna que otra palabra sin sentido no tuvo más alternativa que dejarse hacer.

Ya bañada y secada fue llevada de nuevo a la cama donde la depositaron desnuda con visibles marcas rojas donde habían fregado de más. Por supuesto antes sacaron toda la ropa de cama que estaba perdida, y así fue el nuevo empezar.

Entre los seis jóvenes continuaron sometiendo a una entregada mujer madura que experimentaba por primera vez sensaciones encontradas.

Con sus bocas recorrieron cada parte del cuerpo de Isa, produciéndole a esta un extremo estado de placer. Todas esas lenguas y labios babeando y acariciándola la llevaron a nuevos orgasmos. Sus pequeños pezones estaban ultra sensibles y su clítoris hinchado y erguido bañado por torrentes de flujo que segregaba a mares.

En resumen, durante toda esa madrugada y aún parte de la mañana continuaron fornicándola y sodomizándola, incluso con alguna doble penetración, hasta que perdió el conocimiento.

De a ratos volvía en sí, y cada una de esas veces tenía un chico alojado en su vagina o ano, incluso ambos a la vez. Toda pegoteada de semen, recobraba el conocimiento para volver a tener un clímax y desmayarse otra vez.

En un momento despertó y estaba sola, enchastrada y sensible. Desnuda y espatarrada. Sin fuerzas, solo abría los ojos y trataba de acomodar sus pensamientos.
👍65🔥5851👎16🤯4
No estuvo mucho sola. Alguien entró a la pieza y se aproximó. Era un hombre adulto, quizás de su misma edad o más. El sujeto venía excitadísimo y solo liberó su verga para abusarla él también.

Se corrió y se fue, dejándole en la matriz una nueva carga de espermatozoides.

Y enseguida entró otro. Y luego otro. Y así siguieron desfilando de uno en uno, hombres de todas las edades, desconocidos para ella. Con el solo objetivo de penetrarla por donde sea.

Eyaculaban y se marchaban, venía otro desalmado sin piedad, la ponía culo para arriba y la sodomizaba, acababa y salía, el siguiente la volvía a dar vuelta y la clavaba por la concha.

Así una sucesión que le pareció eterna fue pasando lentamente.

No quería más, ya estaba saciada hasta el hartazgo. Habría tenido un innumerable número de orgasmos, haciendo que al final se insensibilizara. Ya no era su cuerpo el que mancillaban, era otra persona, y ella era una mera espectadora.

Para aclarar los hechos, pasó que los jóvenes pervertidos una vez vaciados varias veces perdieron interés, pero eso no impidió que pasaran la voz a algunos otros invitados de la fiesta y pronto fue un comentario que se viralizó entre el público masculino. A casi nadie le había pasado inadvertido el cuerpo de Isabela enfundado en ese sexy vestido negro, ni su culazo redondo y carnoso que hacía transpirar a los espectadores mientras ella bailaba. Fue así que al enterarse que estaba receptiva y dada para fantasías sexuales, no dudaron muchos de ellos en pasar por la habitación donde la voluptuosa mujer se dejaba coger.

Ya sobre mediodía, nuestra atractiva protagonista se quedó sin clientes. Para ese entonces algo de los efectos alucinógenos se le había evaporado. Lentamente recuperaba la conciencia y los últimos violadores ya pudieron notar como empezaba a resistirse, incluso gritar, por lo que la dejaron en paz.

Era tanto el cansancio que no tardó nada en quedar profundamente dormida, un sueño largo esta vez sin interrupciones de calientes sujetos. Y soñó. Soñó mucho con escenas sexuales, a veces placenteras, a veces no.

Su mente se acomodaba mientras dormía y se excitaba y lubricaba nuevamente creyendo en sus sueños que todo había sido eso. Un sueño.

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
👍94🔥7940🤮21👎13
De Amante a amiga

Hola acá les cuento la historia vivida con una amiga y ex de un amigo.

Mi nombre es Jesus tengo 30 años de edad soy Venezolano y viví en Peru, tengo una amiga de nombre Rosy ella es de la misma edad y de acá de Peru , es morena y flaca de muy lindo cuerpo, tiene todo bien puesto y firme ... Por trabajo comenzamos hablar fluidamente a diario tomando cada día más confianza y contando anécdotas vividas en el sex, algún que otro secreto que tenemos incluyendo infidelidades o tíos hechos, le platique a Rosy que habia soñado con ella.....fui realmente directo por que le dije que habia soñado que tenia relaciones con ella.. lo tomo con naturalidad , pensé que sería lo contrario por como la conozco, de hecho creo que más que enojarse le gustó y mas que eso la excito por que me pregunto mas acerca del sueño.. Normal le conte como habia sido y todo lo que habia pasado.

R: Como puedes soñar eso teniendo a tu mujer al lado.

J: Pues es solo un sueño al final no creo que se cumpla.

R: bueno para ser sinceros también soñé lo mismo hace tiempo, ni se porque hasta me sorprendió jajaja

J: No se diga más hay que cumplir sueños jajaja

R: Tu eres loco no! Eres un infiel como todos.

J: Soñar no me hacé infiel, además de todas en la empresa no lo haría con más nadie si llegara a hacerlo.

R: Así y porque?

J: Bueno porque eres seria, ya has Sido infiel jaja y conociéndote por todo lo que hemos hablado sabes tu lugar, al saber que tengo pareja.

R: Ja no estaría contigo, tienes pareja y eres amigo de mi ex.

J: Bueno eso no es mal de morir al final los dos hemos pecado alguna vez. Además si lo soñaste hay que cumplirlo jaja no seas mala.

R: Pues no lo sé, no te veo para hacer algo así.

J: Pues es cuestión de cambiar la idea, mírame a ver si te gustó al menos jejejeje

*Le envié una imagen privada de mi*

R: Pues así cambia un poco el como te miro, no estás nada mal, ya veo porque las otras compañeras te quieren dar jajajaja

J: Pues ya te dije quiero contigo no las demás, anímate y piénsalo vamos a disfrutar seguro, además llevas tiempo soltera.

R: Pue no es algo que me quite el sueño, pero no está mal de vez en cuando.

J: Pues te puedo ayudar con eso queda entré nosotros, yo feliz de hacer lo del sueño sobretodo el oral.

R: Pues no me gusta hacer oral me da asco lo siento.

J: Pero a mi si me gusta hacerlo, lo disfrutaras seguro

R: Pues no es algo que me guste mucho jajaja, soy más simple en el sex voy a lo que es.

J: Pues me gusta también ir a lo que es pero eso solo es un previo para jugar y animarte a más.

Al otro día.....

R: Hola infiel.

J: Hola amante cómo estás?

R: Pues siempre estoy bien y tu?

J: Muy bien acá pensando en cuando podré salir contigo

R: Pues lo estuve pensando y la verdad es que no hacerlo, igual nos vamos a morir jaja

J: Es cierto igual nos vamos a morir, entonces si quieres hacerlo conmigo?

R:Sí, ya te dije porque no!

J: Bueno espero que ese día uses una lencería sexy me pone.

R: Pues te jodes porque sabes que no uso nada de eso.

J: Pue ese día usarás solo para mí, te paso y lo comprás

R: jajajaja bueno si lo comprás normal

J: ok preparo todo, tengo un buen telo para ir tiene jacuzzi así poder pasarla bien.

R: Ok lo vamos viendo, para al menos cumplir un sueño jajajaja.

Llegó el día, llegué antes al hotel para esperarla y no nos vieran llegar juntos.

J: Hola amante cómo estás?

R: Creo que loca por estar acá, pero bien y a lo que vinimos no?

J: si claro a lo que vinimos pero no comas ansías, que la idea es disfrutar.

En mi mente solo pensaba en poder tocarla toda y hacer disfrutar como ningún otro, hacer todo diferente.

Ella deja sus cosas en la mesa de noche y se sienta en la cama, mirándome se quita su casaca y zapatillas buscando comodidad, una vez se acuesta, dice:

R: Tu no te pondrás cómodo?

A lo que me quite mis zapatillas y jean, queda dl solo en boxer y mi polo, mirándola le dije:

J: La verdad no me creo esto, pero ya no aguanto más las ganas.
👍10568🔥46👎5🎄3
Me subí a la cama y la aborde, tomando su cabeza la bese como si su boca fuera mi necesidad, bajando poco a poco mis manos por todo su cuerpo, logré quitarle su polo, su brasier quedando su hermosos senos a mi vista. Cómo loco los ví y lo empecé a tocar y besar, sintiendo como se iban excitando, mi mente solo pensaba en seguir probando y a la vez saber que tipo de lenceria llevaria dejaba de se jean. Senti sus manos bajando en busca de mi pene, al sentir eso deje de besarle los senos y procedi a besar todo su rico torso mientras le quitaba su jean.

R: Espero te guste lo que compre

J: me gusta lo que estoy probando, lo que lleva puesto es un plus.

Logré sacar su jean quedando a la vista todo su hermoso cuerpo, con solo un hermoso hilo tan diminuto que se perdía a la vista, aprecie por un momento para luego seguir besando hasta llegar a su vagina, la cual a pesar de que no le gustaba yo no pensaba dejar de probar, hice a un lado ese pequeño hilo que está bien mojado, su vagina me gritaba cómeme. (https://postimg.cc/WDTCyG2L)

Termine de bajar y sentí con mi lengua esa rica vagina la cual comencé a sentir cada vez más mojada, de reojo miraba su cara y la veia con ojos cerrados y el labio mordido dando pequeños gemidos. Metí un dedo mientras le seguía pasando mi lengua.

J: Te gusta?

R: Si, sigue sigue!

Dure unos minutos más así, ya mi pene está a punto.

R: Ya dame, quiero sentirlo dentro.

Pare y puse mi pene en la entrada de su vagina mientras le hacía jueguitos antes de penetrarla.

R: Ya meteleloooo pfv!

Lo metí suavemente y fui avanzando en mis movimientos, apenas unos minutos así de misionero, de pronto sentí como me fue apretando con sus piernas y sus gemidos iban en auemnto, estaba por venirse asi que apresure mis movimientos.

J: Me vendré dentro, no hay problema?

R: No, solo no pares!

Ella de pronto me soltó y emitió un rico gemido de placer absoluto. A lo que le retribui y termine acabando al mismo tiempo.

R: Ufff me hacía falta una cogida después de mucho tiempo.

J: Pues que dicha de ser yo el que lo haga! Vamos al jacuzzi a relajar un poco que quiero mas, deseo verte arriba de mi.

R: Pues estoy lista para más no lo dudes.

Nos metimos al jacuzzi ella delante de mi, podía sentir tus ricos cuerpo debajo del agua acariciando sus senos y bajando a su conchita, buscando de nuevo ponerme duro. Ella se levantó

R: Haré algo que ayudara!

J: Pues verte así ya ayuda pero a ver ?

Ella empieza a bailar aún con el hilo puesto frente a mi, era una imagen sin igual, se salió y camino a la cama mientras lo hacía, la seguí y me acosté ya mas que listo para el siguiente round. Al verme no dudo y se subió me empezó a besar agarro mi pene y lo llevo hacia su vagina , la introdujo y suavemente se fue sentando ( https://postimg.cc/nCLYvj9B).Mi manos fueron hacia sus senos, mientras sus movimientos se iban haciendo cada vez más rápidos, era increíble lo rico que se movía, miraba su cara como disfrutaba tener un pene dentro, así estuvo unos minutos, de pronto se volteo dándome la espalda. La vista de culo mientras se movía era oto nivel, no pude evitar agarrar ese culo y nalgalguerlo.

J: Dame más, dame más!

R: Te daré todo todo!

Mis manos en su culo tocando sus nalgas y abriendolas, viendo cómo entraba y salía mi pene, era de película ya estaba que me venía de nuevo

J: Te necesito en 4!

Sin decir nada se bajó y se colocó en 4 viendo esa imagen tan rica no dude en chuparle de nuevo su conchita, solo escuchaba pequeños gemidos.

https://postimg.cc/14mpQnH2

R: Ya dame lo quiero dentro y dame duro pfv

La penetre y empece mis movimientos, la tomé de la cintura y empecé a darle con fuerza, sus gemidos me decían lo que estaba disfrutando.

R: No te vengas aún por favor, quiero mas!

J: Con esa vista que me das y lo que siento es imposible no hacerlo

R: déjame llegar a mi, dame duro que me vengo

Solo logré escuchar

R: ahhhh

J: Pues me toca a mi

Terminamos juntos está vez, nos echamos un rato para descansar mientras conversamos de lo vivido, así estuvimos unos minutos

R: Me iré a bañar, me tengo que ir!
🔥81👍5439👎1👏1
No respondí solo asentí con mi cabeza, una vez escuché la ducha me levanté y me acerque al baño, viendo cómo caía el agua sobre su cuerpo y el como frotaba el jabón, no pude evitar querer entrar.

J: Te ayudo a emjabonar?

R: Ja si quieres!

Pase y me puse frente a ella mientras nos caía el agua, sin pensar me agache quedando frente a su conchita, solo la mire y su cara me dijo que esperas dando su aprobación, la empecé a tocar y besar podía sentir lo caliente que estaba, emitida gemidos tras gemidos, estando ya a punto me levanté, ella al verme se dió vuelta y se doblo permitiendo que la penetre, fue un disfrute total hacerlo mientras nos caía el agua, su piel mojada mientras lo hacíamos era una excitación diferente. Una vez acabamos termino de bañarse mientras solo la miraba, pensando si volvería a suceder tan rico encuentro.

Después de su baño https://postimg.cc/2bzBrM4h

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥108👍3121👎2🗿2
Mi primera vez siendo infiel

Me describo, soy una mujer de 36 años, bajita, delgada, culona, pechos medianos y redonditos, piel blanca, esto pasó cuando mi esposo y yo decidimos empezar en el ambiente Swinger ya hace diez años.

Ya teniamos mi esposo y yo planeando mi primer encuentro con otro hombre desde hace tiempo.

Al final decidimos que sería con mi amigo Omar, ya Omar en el pasado, antes de casarme había demostrado interes en mi pero nunca le había dado la oportunidad, lo planemos para un dia en la noche cuando mi esposo anduviera trabajando para que Omar sintiera mas confianza.

Ese día dejé a mis hijos con mi mamá para que hicieran pijamada y mi esposo me compro un hilo y brasier blancos, el hilo era super pequeño, lo completé con un vestido muy corto y tacones altos, a eso de las 6 pm mi esposo se fue a trabajar (salia con un viaje nocturno y regresaba hasta el dia siguiente)

Yo le escribí a Omar para que llegara cuando quisiera, como una hora despues llegó, al momento en que abrí la puerta noté su rostro de deseo y lujuria pero como todo un caballero primero me saludó de beso y entramos a casa, nos tomamos algo mientras charlábamos de cosas variadas sin que el aprovechara oportunidad para ver mi escote y dar uno que otro piropo.

Al cabo de un rato, pasamos al sofá y ahi comenzo la acción, besos muy humedos, caricias, manoseos, al principio me costó un poquito pero al poco entré en calor, sentía mucha excitacion y solo deseaba ser cogida, me atreví a tocar por encima del pantalón y sentí su enorme paquete, palpitante en mi mano, en ese momento el me tomó del brazo y me levantó y me puso sobre sus piernas, me quitó el vestido y quedé solo con mi diminuta ropa interior, comenzó a besarme y entré besos y caricias me quitó el brasier y comenzó a chupar y mamar mis tetas, yo estaba ya completamente mojada, sentía el deseo de entregarme a el, asi que empecé a rosar mi vagina aun con el hilo puesto contra su bulto de verga que aun no habia sacado de su pantalón, el seguia mamandome las tetas con mucho deseo y al sentir el rose me dijo al oido "tranquila perra que primero la vas a mamar"

Y asi lo hizo, sacó su enorme verga de unos 18 centímetros del pantalón y me ordenó arrodillarme en el piso para que le chupara, y asi, super obediente lo hice, me quedé como loca viendo un instante todo lo que me iba a tragar y sin pensarlo mas la meti en mi boca y comencé de arriba a abajo tragando todo lo que podia de aquel delicioso manjar, el gemía riquísimo y eso me excitaba aun mas, sentía enpapar mi hilo y hasta como corrían por mi muslo los jugos de mi vagina,de pronto el comenzó a empujarme mas y al principio sentí que me ahogaba pero poco a poco empujó mas y mas y pude controlar meterlo en mi garganta, senti arcadas un par de veces pero lo controlé y al rato y el estaba literalmente cogiendome por la boca en mi primera vez haciendo garganta profunda.

El me daba prácticamente ordenes de que hacer y sentirme dominada me ponía mas caliente, al cabo de un rato paró y me puso en cuatro en el sofá y me hizo sexo oral, no había pasado ni un minuto cuando comencé a sentir escalofrios y como choques eléctricos en todo el cuerpo, de pronto me vine en un orgasmo fuertisimo mientras el aun me l chupaba, lo empapé de mis jugos y tambien el piso y el sofá, me vine a chorros con solo su lengua, quedé temblando en cuatro patas y sin poder moverme ante la intensidad que estaba sintiendo
🔥11184👍80
El se fue a lavar la cara y cuando regresó se puso detras de mi y sentí el arrimon de su enorme verga, el solo la acercó y antes de penetrarme se acercó a mi oido y me dijo "ahora si vas a ser mi puta" yo me quedé fria y pensé " cierto, soy una mujer casada, ya lo había olvidado" asi que volví mi rostro hacia el y le dije "voy a ser una puta, tu puta y la de mi esposo cornudo, cogeme y hazme olvidar que tengo decencia " ante esto el clavó su verga dentro mio que estaba super lubricada y abierta, toda la hundió con virilidad y firmeza, sentía su embestida por todo mi cuerpo, duro, fuerte, como todo un macho, sentía tan rico, su verga era mucho mas grande que la de mi esposo y yo solo deseaba mas y mas, me sentía como una verdadera puta en el sofá de mi casa cogiendo con otro hombre y la lujuria llenaba mi cuerpo al saber que mientras mi esposo trabajaba yo estaba ahí de 4 patas como una perra recibiendo la enorme verga de otro hombre mas dotado que mi esposo y me sentí feliz en ese momento asi que me entregué al placer y a la locura.

Me estuvo dando un rato en esa posición, la sacó y a una nalgada de el entendí que quería cambiar de posición, se sentó y yo me senté en su verga y comencé a cabalgarlo, el me mamaba las tetas mientras yo brincaba en su herramienta mientras gemía como una loca, lo sentía por todo mi interior, el me comenzó a meter los dedos en la boca y yo a mamarlos, de pronto sentí sus dedos de la otra mano entrando en mi culo y yo no lo impedi, simplemente estaba entregada a el, me sentía extasiada en tanto placer, el me dijo " eres una puta, con todos tus huecos llenos, necesitas mas hombres y que todos te cojan a la vez" eso me calentó muchísimo y pensé que si en ese momento entraba cualquiera que quisiera cogerme lo haría con todo el gusto, el pensar en eso me puso tanto que acabé teniendo otro orgasmo y cuando estaba a la mitad de mi orgasmo sentí como la verga de Omar se hacía mas gruesa dentro de mi y al instante sentí sus calientes y gruesos chorros de leche llenando mi vagina al punto que se salía de ella aun con su gruesa verga dentro.

Al finalizar mi orgasmo lo abracé con fuerza mientras ambos jadeabamos y yo temblaba como si estuviera con fiebre, fue un orgasmo super intenso como hacia tiempo no sentía, lo mire y lo besé con fuerza, mientras lo hacía me sentía la puta mas perra del mundo y me encantaba la sensación, amé ser su perra y haber hecho cornudo a mi esposo, sabía que mi esposo lo deseaba y yo me sentía mas que feliz de haberlo logrado. Me quedé un rato sobre Omar hasta que bajó su ereccion, nos besamos y luego nos fuimos a bañar, en el baño siguieron los besos pero no hubo mas nada, yo sentía mi vagina a un palpitando de placer pero ya el debía retirarse, nos vestimos y fui a despedirlo a la puerta, entre a mi cuarto y me tiré a la cama sintiendome feliz y satisfecha, asi fue mi primer vez haciendo cornudo a mi esposo, la primera, de muuuuchas...

👉 Comparte para más relatos calientes:
@relatoseroticos_ok 🔥

Índice de todos los relatos
🔥17775👍48😍7👎3
Un taxista se cogió a mi esposa delante mío

Esta es la historia de un amigo, de algo que le paso con la esposa, hace unos cuantos años atrás.

“Esto que les voy a contar me paso hace unos años, cuando llevábamos unos diez años de casados con mi esposa, y las cosas en la cama ya no eran como antes, sinceramente estábamos perdiendo la chispa, eso que pasa normalmente después de unos cuantos años de casados, sumidos en la rutina del trabajo y del día a día.

Me presento, mi nombre es Sergio, soy un hombre de 37 años, de 1.75 de estatura, cuerpo algo atlético, sin ser super deportista, tengo un buen cuerpo, soy algo tímido y muy morboso.

Siempre quise ver a mi esposa con otro en la cama, no sé bien por qué, pero es una fantasía que siempre tuve. Varias veces lo hablé con ella, pero nunca llegamos a nada, ella siempre se iba por las ramas, y nunca terminaba de decirme si era algo que a ella le gustaría o no.

Mi esposa es una chica de 1.60, guapísima. Tiene el pelo largo, rizado y negro. Tiene unos ojos grandes y marrones preciosos y unos labios carnositos super lindos. Su figura es tipo reloj de arena. Tiene buen pecho (yo con la mano no se lo puedo agarrar entero jaja), cintura estrecha y caderas y culo ancho. También tiene muslos grandes. Es alguien a quien la gente mira mucho, porque de cara es guapísima y su cuerpo llama la atención también, porque es grande sin que llegue a estar gordita. Un 10 en mi opinión. De carácter es una persona tímida por lo general, no es demasiado sociable, tiene sus pocos amigos y disfruta mucho del tiempo sola.

La verdad es que siempre la quise ver con otro en la cama, pero no era simplemente eso lo que yo quería, mi deseo iba mas allá, yo la quería ver con un macho de verdad, uno que la domine, que la haga su puta en la cama, algo que yo nunca pude hacer, porque no me salía hacerlo.

Aquella noche, volvíamos de la casa de un matrimonio amigo, era cerca de medianoche y nos pedimos un Uber para volver, ya que habíamos tomado bastante en la fiesta, yo normalmente soy de tomar, aunque no tanto como esa noche, y mi esposa no toma casi nunca, y esa noche tomo un par de copas, y sin estar borracha, estaba bastante alegre.

Nos subimos al auto ni bien llegó, le indiqué al chofer por donde solíamos ir siempre, y arrancamos para casa. El chofer era un hombre de unos 50 o 55 años, robusto, sin ser gordo, pero era grandote. Hola, soy Jose, se presentó, yo voy a ser su chofer esta noche.

Comenzamos el viaje y parecía que mi esposa Ana estaba por vomitar, entonces el chofer detuvo el auto y se bajó, dio la vuelta y abrió la puerta donde estaba Ana, la ayudó a bajar tomándola de un brazo, suavemente pero firme a la vez, tenía unos brazos grandes y fuertes.

Ana estuvo afuera del auto un minuto, pero nunca vomitó, así que se subieron y retomamos el viaje.

Jose: Disculpe la parada abrupta señor, pensé que su esposa iba a vomitar. La semana pasada llevé a unas chicas que volvían de bailar y ensuciaron todo el auto, por eso preferí bajar, más vale prevenir…

Yo: No se haga problema, lo entiendo.

Ana: Yo se lo agradezco, me hizo muy bien tomar aire fresco, me siento mejor ya, más despabilada y despierta, gracias.

Jose: No, por favor, es un placer poder ayudarla, no quería que se descomponga, ese vestido tan lindo que tiene puesto no merecía ensuciarse, le queda muy bien así.

Yo: Si, puede ser…

Ana: Gracias, es usted muy amable…

Jose: Tuteame por favor

Ana: Gracias, sos muy amable.

Me dio la impresión por un momento que yo sobraba ahí, porque hablaban entre ellos, y cada vez que yo quería hablar, no me escuchaban, del chofer no podía opinar, pero de mi mujer me extrañaba que no me escuchara cuando le hablaba.

Seguimos viaje, y la conversación se mantuvo entre ellos dos, yo casi no podía participar, solo escuchaba. Jose nos contaba que la semana pasada había llevado a 3 chicas que volvían de bailar, y una de ellas vomitó en el auto, y se manchó toda la ropa, y manchó a su amiga que estaba al lado, así que las dos chicas se sacaron la ropa, quedando ambas en ropa interior el resto del viaje.
👍119106🔥33🤯6👏3
Ana: Y ¿no te molestó, que viajaran el resto del viaje en ropa interior?

Jose: No, para nada, yo no tengo problemas con eso, cada uno puede hacer lo que quiera.

Ana: ¿No te ponías nervioso manejando y viéndolas así, casi desnudas?

Jose: No, para nada, eran 3 chicas de tu edad mas o menos, pero acá, entre nosotros, las 3 eran muy flaquitas, y a mi no me mueven un pelo las mujeres así, prefiero toda la vida las mujeres con curvas, como vos.

Yo no lo podía creer, el chofer del uber le estaba tirando onda a mi esposa en frente mío, y mi esposa recibía los halagos como si nada, contenta y sonriente, como una colegiala.

A pesar de los celos que tenía, esto me estaba empezando a gustar, sobre todo cuando vi los pezones erectos de mi esposa, solo se le paran cuando esta muy excitada, y eso me daba la pauta de que estaba super excitada.

Así que decidí ir un poquito más allá, y arriesgándome a que Ana se enoje, apoyé mi mano en su pierna, y mientras ellas seguían hablando, comencé a subir lentamente mi mano por debajo de su pollera, hasta llegar a su tanga. Tan solo tocar su tanguita por afuera me di cuenta de que estaba empapada, nunca la había visto tan mojada.

En ese momento yo esperaba que ella quite mi mano de ahí, pero para mi sorpresa no la sacó, así que yo seguí profundizando, para ver hasta dónde me dejaría llegar.

Comencé a frotar su conchita por afuera de la tanga, y Ana me miró un instante a los ojos. Su mirada era lujuria pura, la estaba pasando sumamente bien en ese viaje.

Ya casi llegando a casa, Jose comentó que éste era su último viaje, y que ya terminaba su horario de trabajo. Ana me miró y enseguida adiviné lo que quería, así que asentí en silencio. Ella le dijo a Jose si quería subir a casa a tomar algo, ya que la estaban pasando tan bien con todas las anécdotas que él contaba. Por supuesto que dijo que sí, no lo dudó ni un segundo.

Ya una vez en casa, lo invitamos a sentarse en el sillón, y mientras se sentaba, mi esposa le preguntaba que le gustaría tomar.

Jose: No importa, cualquier cosa está bien… Traeme una cerveza – me dijo directamente a mi – si no es mucha molestia.

Yo: Claro que no, ya te traigo, vos Ana ¿Qué queres?

Ana: Otra cerveza está bien cariño, gracias.

Y me fui hasta la cocina a buscar las cervezas, traje una grande y tres vasos, para poder compartirla, y grande fue mi sorpresa cuando volví y los vi besándose con una pasión increíble, como si el mundo se fuera a terminar mañana. Hacía mucho tiempo que no la veía así a mi esposa.

Si bien era algo que yo deseaba desde hacía rato, y quizás al invitarlo a subir a tomar algo también esperaba que pasara esto, me quedé duro mirándolos. Después de unos segundos, traté de serenarme y apoyé la botella y las copas en la mesa.

Me di cuenta de que no solo yo me había quedado duro mirándolos… ya que mi verga aún seguía dura.

Jose la besaba y la abrazaba como un pulpo, bajaba su mano y le apretaba las nalgas, con la otra mano le agarraba las tetas toscamente, sin ningún tipo de delicadeza, casi groseramente diría yo. Entonces sucedió.

Jose: Sacate el vestido y quedate desnuda, que te quiero mirar bien antes de cogerte.

Ana lo obedecía sin dudar, era como que estaba en trance, era una autómata, totalmente sumisa. Se saco toda la ropa, y quedó totalmente desnuda frente a nosotros. Yo seguía sin poder creer lo que pasaba, pero ya estaba más relajado, y sabía como seguía todo. Finalmente la iba a poder ver cogiendo con otro como siempre quise.

Jose: Ahora sacame la ropa a mí.

Ana: No puedo aguantar más, ya quiero ver esa enorme pija que tenés.

Yo no terminaba de entender eso, como es que quería ver su enorme pija, ¿en que momento supo que la tenía grande?
👍9681🔥69🤯2
Después me confesó que cuando bajó del auto a respirar, Jose la agarró del brazo para ayudarla, y ella sin querer le toco la verga por encima del pantalón, ella lo miró asombrada, pero por el hecho de habérsela tocado, y él le dijo que no se asuste tanto, que tenia un miembro grande pero que no era para que ella se asuste. Jose lo dijo mitad en broma y mitad en serio, como muchas veces hacemos, pero ella se lo tomó literal, y me confesó que se pasó el resto del viaje fantaseando con ver y tocar esa pija.

Así que comenzó a desvestirlo, tal y como él se lo había ordenado. Le sacó la remera, le bajo los pantalones y cuando le bajo el bóxer salió un pedazo de pija enorme, tendría entre 20 y 22 centímetros aprox.

Si bien yo estoy entre los que la tenemos de un tamaño normal (normal para mí, que la tengo de 16cm) eso era realmente grande.

Inmediatamente Jose le ordenó que se la chupara, y sin dudarlo un segundo, Ana se arrodilló ante su macho y la agarró con ambas manos, se la acercó a la boca y comenzó a besarla. Mas que chupársela, me daba la sensación de que la estaba venerando, hasta que finalmente se metió la cabecita en la boca.

Jose: Así me gusta, que hagas todo lo que yo te diga Ana. En cuanto a vos Sergio, vení y arrodíllate al lado de tu esposa, así me la maman juntos, ¿dale? ¿no te dan ganas?

Yo: No, prefiero mirar, desde acá está bien.

Jose: Ok, veo que sos de esos que les gusta mirar nomas. Pero ponete cómodo, sacate la ropa y acércate para poder ver mejor como me cojo a tu esposa.

Yo estaba como en un trance, me fui acercando de a poco, mientras me sacaba la ropa. Mi pija estaba dura como piedra ya. Jose me dijo que me parara al lado de él, y yo sin saber bien porque, así lo hice, entonces él saco su verga de la boca de mi esposa, y la puso al lado de la mía.

Jose: Cual preferís Ana, cual te gusta más? Cual queres sentir bien adentro? Hasta el fondo, llenándote por completo?

Ana: La tuya – dijo mirando a Jose – mientras se la volvía a meter en la boca para seguirla mamando.

Entonces Jose me dijo que Ana ya había elegido a su macho, que me limite solo a mirar, cosa que hice, esa humillación me había gustado mucho!

Jose se acostó en la alfombra, con su enorme verga apuntando hacia el techo, y le dijo a mi esposa que se suba y lo cabalgue, que se la meta toda hasta el fondo de su concha, para saber si le entraba toda o no.

Mi esposa comenzó a sentarse sobre su pija, cada vez se la metía más y más hasta el fondo, cuando llegó casi hasta comérsela toda, solo faltaban un par de centímetros, recién ahí frenó, y comenzó a subir y bajar, para tragarse ese enorme pedazo de carne. A veces movía la cadera hacia adelante y hacia atrás, comiéndosela casi entera.

Jose: Veo que te gusta mucho mi pija, ya era hora que un macho de verdad con una pija grande te coja, ¿no?

Ana: Siii papiiiii, me encanta tu pija.

Y mientras Ana le decía eso, seguía moviendo su cadera, hasta finalmente llegar a comerse toda esa enorme verga. Cuando la tuvo toda adentro, Jose la agarró de la cintura y comenzó a elevar su cadera con más velocidad, era evidente que ese movimiento a mi esposa le estaba encantando, ya que dejó de moverse y solo se rindió ante los movimientos de su macho.

Yo no podía dejar de verla, tenía una cara de satisfacción que pocas veces le había visto, realmente estaba gozando mucho la cogida que le estaba dando su nuevo macho.

Con cada estocada de Jose, las tetas de Ana se movían un poco más, y eso me estaba gustando mucho, no sabía cuanto más iba a poder aguantar sin acabar, mientras los veía así.
🔥11688👍56🤯3🍾3
De pronto Jose detuvo sus movimientos, y le indicó que se ponga en 4, con las piernas apoyadas en el Sillón, y los brazos en el respaldo de sillón. Ella le hizo caso y se colocó en 4, igual que una perrita esperaba a su macho que la agarre desde atrás, y Jose no tardó en ponerse atrás de ella, le apoyó la pija en la entrada de su conchita y no se movió más… Ana hizo el resto, comenzó a moverse hacia atrás, nunca la había visto con tantas ganas de pija a mi esposa, estaba viéndola como a una auténtica putita golosa, y con cada movimiento que hacía hacia atrás, se iba enterrando más y más la pija de su amante.

Jose: Como te gusta mi pija, no te podés ni aguantar un segundo, la querés tener adentro?

Ana: Toooddaaaaaaaa adentrooooo la quiero!!!!!

Jose: Pedimelo entonces, quiero escucharte decirlo.

Ana: Cogeme papiiiii, quiero que me cojas y me la metas hasta el fondo, quiero que me rompas toda mi conchita papiiiii… cogemeee yaaaaa

Ya se estaba convirtiendo en una mujer a la que desconocía casi por completo, esta no era mi esposa, ni siquiera la que conocí hace 10 años, cuando realmente había pasión entre nosotros, pero este hombre de 50 años y con esa panza la estaba emputeciendo a mi esposa, de todos los hombres que alguna vez me había imaginado que le podrían haber llegado a gustar a Ana, no pensé que un cincuentón le podría llegar a gustar tanto, pero era evidente que él sabía lo que mi esposa quería, y se lo estaba dando… y todo frente a mis ojos…

Jose la agarro y la volteó, la acostó en el sillón boca arriba y le abrió las piernas, yo pensé para adentro mío que esa posición no le iba a gustar a Ana, ya que cuando hacemos el misionero, parece ser que mucho no lo disfruta ella, pero era evidente que la respuesta era otra, casi no lo disfruta conmigo, porque en el momento en que Jose la penetró en esa misma posición, ella gritó de placer, gimió y se aferró a la espalda de su macho, tanto con sus manos como con sus piernas, que rodearon la cintura de Jose.

Entonces su macho comenzó a moverse y se la metía muy profundo, mi esposa gritaba y gemía como una loca, estaba gozando como jamás yo la pude hacer gozar.

Ana: Aayyyyyy siiiiii, metémela hasta el fondo hijo de putaaaaaa, me estás matandoooooooo… pero no pares… no pares… Ahhhhh ahhhhhhhh aaahhhhhhhhhh ssssiiiiiiiiiiiii… assssiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Y la vi teniendo un tremendo orgasmo… quizás el más largo orgasmo que haya tenido en toda su vida. Después me dijo que sintió lo que ella describió como varios orgasmos en cadena. Y no fue el primero (cosa que yo creí que así era) era el tercero que su macho le había hecho tener.

En ese momento no pude aguantar más y exploté, largando leche de mi pija, directo al suelo, justo al lado de donde estaba la marca de mi primera acabada, que había sido cuando Ana lo cabalgaba, el movimiento de las tetas de mi esposa me había hecho acabar la primera vez, y sinceramente pensé que no volvería a acabar, pero estaba muy equivocado, ya que cuando su macho comenzó a hacerla gozar tanto, se la estaba cogiendo con una fuerza increíble, y eso provocaba un movimiento de sus tetas que era distinto al anterior, pero igualmente me excitó muchísimo, eso junto con el orgasmo de mi esposa, hicieron un combo en mi cabeza, que sentenció mi segunda acabada, más abundante aun, que la primera.

Pero faltaba lo mejor, en ese momento Jose sacó la verga y comenzó a masturbarse, llenándole de leche a mi esposa toda la panza, bastante leche también le cayó en las tetas, y uno o dos chorros fueron a dar a la garganta y a la cara de Ana… era impresionante la leche que largó este semental. Sin mentir, eran por lo menos 4 acabadas mías, no lo podía creer yo, y mi esposa tampoco.

Ana comenzó a reírse, creo que por los nervios, era realmente mucha la leche que Jose le había largado a lo largo de su cuerpo. Pero después me contó Ana, que se reía porque sintió algo raro, una mezcla de culpa y temor por lo que había hecho en frente mío, ya que no sabía como yo iba a reaccionaren ese momento, mas allá de que ella me vio acabando mientras los miraba.
🔥12381👍58🤯3🥰2